Los talleres de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) habilitados en la provincia de San Juan atraviesan un escenario de marcada inactividad y desconcierto comercial. En un período del año en el que históricamente los galpones comenzaban a colmarse de conductores previendo las salidas de vacaciones, la afluencia de rodados no solo no repuntó, sino que registró una merma aún más pronunciada que en años anteriores, obligando a los establecimientos a reestructurar sus rutinas operativas diarias.

«Hace dos semanas nos pusimos a pintar, porque los mismos chicos no saben qué hacer. Estábamos realmente sin hacer nada», graficó con crudeza Esteban Labado, gerente de RTO San Juan, en declaraciones a la prensa local. La gravedad del panorama cotidiano llega al punto de registrarse baches de varias horas consecutivas sin que ingrese un solo vehículo para inspección, una postal que contrasta fuertemente con las largas filas que solían verse en las puertas de los establecimientos en vísperas de fin de año.
Una paradoja vial: más autos en las calles, pero menos revisiones en los talleres
La caída en las inspecciones presenta una contradicción directa con las estadísticas del parque automotor provincial. De acuerdo con lo señalado por los referentes del sector, la cantidad de automóviles, camionetas y utilitarios patentados y en circulación en San Juan no para de crecer año a año; sin embargo, ese incremento sostenido no se traduce en controles técnicos periódicos.

Desde el sector descartan tajantemente que el factor económico sea el responsable de la deserción de los conductores. Según explicó Labado, las tarifas vigentes en San Juan se mantuvieron acordadas de manera coordinada entre los distintos centros para quedar por debajo de los valores que se abonan en otras provincias vecinas de Cuyo y el país, absorbiendo internamente parte de los costos para evitar que el precio opere como una traba:
- Autos y sedanes (de 3 años de antigüedad en adelante): $45.000.
- Camionetas, utilitarios, SUV y furgones (de 3 años de antigüedad en adelante): $53.000. (Las unidades cero kilómetro de hasta 3 años continúan bajo la cobertura y oblea original emitida por la DNRPA).
Para los empresarios locales, la verdadera causa radica en una combinación entre la pérdida del hábito preventivo de los propietarios, la falta de controles viales rigurosos en las rutas provinciales y la proliferación de obleas truchas o revisiones técnicas irregulares que se comercializan al margen de la ley. Estas maniobras ilícitas desvían a los usuarios de los talleres debidamente homologados y socavan la seguridad en el tránsito.
El cambio en la temporada alta: de tres meses a solo unas semanas
El retroceso también modificó por completo los tiempos de la actividad. Mientras que cinco años atrás la «temporada alta» arrancaba con fuerza a principios de diciembre y se extendía con regularidad hasta los últimos días de febrero, en la actualidad el ciclo se comprimió al mínimo: el repunte recién suele asomar después del 20 de diciembre —cuando las familias apuran los trámites a contrarreloj para viajar por las Fiestas— y se desploma en la primera quincena de febrero.
Frente a esta coyuntura, los talleres locales mantienen congelados sus cuadros tarifarios a la espera de un cambio de tendencia. La expectativa empresarial está puesta en que la proximidad de las vacaciones de verano termine por reactivar el flujo vehicular, aunque en el sector reconocen que la magnitud de ese repunte sigue siendo una incógnita.
(Fuente: Diario de Cuyo)







