Tras prolongadas temporadas marcadas por una severa sequía, el dique Cuesta del Viento transita una etapa de recuperación histórica en sus niveles de embalse gracias a los pronósticos de deshielo y la abundancia hídrica. Este escenario devolvió el protagonismo a sus costas y permitió el inicio formal de la temporada náutica y turística en el departamento Iglesia, activando los paradores costeros y las reconocidas escuelas de deportes de agua que convocan a atletas de nivel internacional.
La secretaria de Turismo y Cultura de Iglesia, Fanny Pernas, confirmó que las cotas elevadas permitirán recuperar y hacer accesibles amplios sectores de playas en la zona oeste del perilago, un entorno que durante años permaneció retirado del agua. El municipio articula tareas de mantenimiento con el sector privado, Seguridad Náutica, Deportes y Protección Civil para consolidar accesos viales seguros y vigilar de cerca las recomendaciones de Hidráulica y Recursos Energéticos, priorizando la seguridad ante las crecidas asociadas al fenómeno de El Niño.
Escuelas náuticas, pesca y 2.000 plazas de alojamiento
El espejo de agua ya activó sus propuestas de windfoil, windsurf y kitesurf, disciplinas insignia que aprovechan la intensidad de los vientos locales, sumadas al kayak —ideal para las primeras horas de la mañana y la pesca deportiva, que mantiene regularidad todo el año. En el perilago operan cerca de 12 prestadores con servicios de paradores, gastronomía y restós, que por el momento atienden los fines de semana y pasarán a una atención diaria a partir de noviembre y diciembre, acompañados por una oferta departamental que ronda las 2.000 plazas entre cabañas y complejos turísticos.








