Efectivos de la Comisaría 9ª clausuraron y desarticularon una fiesta clandestina que se desarrollaba en el interior de una vivienda particular del barrio Felipe Cobas, en el departamento Caucete. El procedimiento se activó a partir de una modulación del operador del sistema de monitoreo Trueno Halcón, alertando sobre ruidos molestos, música a volumen desmedido y disturbios generalizados en la vía pública.
Al arribar al domicilio, los uniformados entrevistaron a la propietaria del inmueble, una mujer de 36 años, quien argumentó inicialmente que se trataba del festejo de cumpleaños de su hija de 17. No obstante, en pleno procedimiento una vecina se apersonó denunciando con angustia que su hija de apenas 12 años se encontraba dentro del inmueble. Con la debida autorización para ingresar, la Policía constató la presencia de alrededor de 50 concurrentes, interceptando a varios que intentaban darse a la fuga por los fondos del terreno.
Entradas diferenciadas, venta de bebidas y menores demorados
Las pesquisas determinaron que no existía tal reunión familiar, sino que se trataba de un evento comercial encubierto e ilegal: la adolescente cobraba entrada a los varones, permitía el ingreso libre a las mujeres y se comercializaban bebidas alcohólicas a menores de edad fuera de los horarios permitidos. En total, las fuerzas de seguridad trasladaron a 44 personas: 14 mayores de edad y 30 menores.


Durante la inspección se procedió al secuestro de diversas bebidas alcohólicas y un equipo de sonido. Por disposición del Juzgado de Menores en turno, los 30 chicos fueron derivados a la seccional para ser restituidos bajo la custodia formal de sus progenitores. En tanto, a los 14 adultos se les labraron actuaciones contravencionales por infracción a los artículos 98°, 117°, 118° y 134° del Código de Faltas (Ley 941-R), con intervención del Juzgado de Paz de Caucete.







