Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) sostienen que una reforma en la normativa vigente es fundamental para brindar seguridad jurídica y captar capitales internacionales en la cordillera.
Un reclamo central de la industria
La Cámara Argentina de Empresas Mineras ha vuelto a poner en el centro del debate la necesidad de modificar la actual Ley de Glaciares. Para los referentes del sector, la normativa actual presenta zonas grises y definiciones técnicas que frenan el desarrollo de importantes proyectos mineros, especialmente en zonas de alta montaña.
Según expresaron desde la entidad, una actualización legislativa no busca desproteger los recursos hídricos, sino establecer límites precisos y criterios científicos claros. Consideran que esto permitiría diferenciar áreas de protección real de zonas donde la actividad minera podría convivir bajo estándares ambientales rigurosos.
El impacto en las inversiones extranjeras
Para la CAEM, la falta de una definición técnica moderna actúa como una barrera para los inversores globales que miran a la Argentina. El argumento empresarial es que la incertidumbre jurídica respecto a dónde comienza y dónde termina el área protegida genera riesgos que las compañías no están dispuestas a asumir a largo plazo.
El sector minero argumenta que, con reglas de juego claras, la Argentina podría competir de igual a igual con países vecinos en la atracción de fondos destinados a la exploración y explotación de minerales estratégicos como el cobre y el oro, fundamentales para la transición energética global.
El desafío de la convivencia ambiental
Desde el sector privado insisten en que la reforma es una herramienta de «sentido común» para destrabar proyectos que hoy están en etapa de espera. La propuesta apunta a que la protección ambiental se base en inventarios actualizados y rigurosos, evitando interpretaciones ambiguas que terminan judicializando la actividad económica.
En este contexto, la industria minera espera que el Congreso avance en una discusión que equilibre la preservación de los glaciares con la posibilidad de generar empleo y exportaciones, factores que consideran vitales para la recuperación económica del país.







