Un sujeto condenado por un violento crimen cometido en 2015 volvió a quedar en el centro de la escena judicial sanjuanina tras ser denunciado por su expareja. Se trata de Mauricio David “Peca” Ramírez, quien goza del beneficio de libertad condicional por una condena de 13 años y 4 meses de prisión efectiva dictada en 2017 por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, pena que recién expira en 2029.
De acuerdo con la acusación formal impulsada por la UFI CAVIG, Ramírez fue imputado por amenazar de muerte con un revólver a su expareja en el Barrio Sierras de Marquesado, sumando episodios de violencia física y el reiterado quebrantamiento de medidas cautelares de restricción. Las pericias psicológicas practicadas a la denunciante ratificaron un cuadro severo de estrés postraumático y arrojaron un índice de riesgo elevado para su integridad física.
Rechazo a la preventiva y medidas de coerción
Durante la audiencia de formalización, tras haber esquivado dos órdenes de allanamiento previas, el imputado negó los cargos ante el tribunal alegando que la denuncia responde a un despecho por infidelidad y asegurando que se encontraba en su puesto laboral. Pese a que el Ministerio Público Fiscal exigió de manera taxativa la prisión preventiva inmediata ante el peligro procesal y los antecedentes del acusado, el juez de Garantías Mariano Carrera desestimó el pedido de detención cautelar, argumentando la comparecencia voluntaria del imputado. En su lugar, el magistrado le concedió la libertad restrictiva por seis meses bajo la colocación obligatoria de una tobillera electrónica de geolocalización, restricción de acercamiento a 300 metros, prohibición de contacto virtual y la obligación de comparecer mensualmente en la Comisaría 23ª.
Fuente: Diario 13 San Juan








