El título de la calabaza más pesada del planeta cambió de dueño dos veces en apenas siete días. El agricultor estadounidense Ron Wallace, de 60 años, presentó un ejemplar de 1.431,5 kilogramos que Guinness World Records certificó oficialmente como nueva marca mundial, convirtiéndose en el primer cultivador de la historia en quebrar el umbral de las 3.000 libras, una meta que durante años fue considerada inalcanzable en el rubro agrícola.
La presentación y pesaje oficial se concretaron en el Southern New England Giant Pumpkin Weigh-Off, certamen celebrado en Rhode Island bajo las normas de la Great Pumpkin Commonwealth. El logro pulverizó por una ventaja de 135,7 kilos la marca que apenas una semana antes había establecido el británico Ian Paton con una pieza de 1.295,8 kilos. Por su coronación en el torneo, Wallace obtuvo un premio de 3.500 dólares.

Método científico e invernadero: la clave del éxito
Wallace, quien acumula más de tres décadas en el cultivo de ejemplares de dimensiones extraordinarias, atribuyó el salto de peso a un cambio integral de metodología: la temporada 2026 fue la primera en la que utilizó un invernadero para criar las plantas, combinándolo con un manejo científico del suelo, intercambio de semillas con colegas y condiciones climáticas propicias.
Se trata del tercer récord mundial en la carrera del agricultor: en 2006 había sido el primero en superar las 1.500 libras (con 681,3 kilos) y en 2012 batió las 2.000 libras (con 911,27 kilos). No obstante, la pieza no alcanzó la marca de circunferencia: midió 640 centímetros, quedando por debajo de los 649,8 centímetros que habían anotado los hermanos Ian y Stuart Paton en 2025. Tras la hazaña, el productor anticipó que evalúa tomarse un receso en la próxima temporada.








