El escenario del transporte público en San Juan atraviesa horas críticas. Tras los recientes ajustes en el precio de los combustibles y la actualización de paritarias, desde la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP) lanzaron una advertencia que genera preocupación en los usuarios: aseguran que el valor del pasaje está «peligrosamente desfasado».
Ricardo Salvá, referente de la cámara empresarial, explicó que el costo real de funcionamiento no se condice con lo que el pasajero abona en la máquina SUBE. Según los cálculos de la entidad, para que el sistema sea autosustentable y permita la renovación de unidades, el boleto debería situarse en torno a los $1.300, casi el doble de lo que cuesta actualmente el tramo inicial.
El principal argumento de los empresarios radica en la «asfixia financiera» provocada por la inflación técnica del sector. Se estima que el sistema provincial de la Red Tulum consume mensualmente unos $3.300 millones solo en concepto de gasoil, un insumo que no deja de subir. A esto se le suman los incrementos en repuestos e insumos importados, fundamentales para mantener la flota en condiciones de seguridad.
«La situación es insostenible en el tiempo sin un ajuste en la tarifa o un incremento proporcional en los subsidios que aporta la provincia», señalaron desde el sector, dejando la pelota en el campo del Ministerio de Gobierno para una futura mesa de negociación.
Mientras los empresarios presionan por una actualización que garantice la prestación del servicio, el Gobierno de San Juan busca equilibrar la balanza para evitar que el impacto recaiga de lleno en el trabajador. Por ahora, el pedido formal está sobre la mesa y se espera que en las próximas semanas se definan las nuevas estructuras de costos que marcarán el ritmo del transporte en este 2026.







