Ante los pronósticos de inestabilidad climática y la proximidad de los meses de tormentas estivales, el productor de seguros sanjuanino Hermes Rodríguez analizó el incremento de consultas en el mercado local para proteger viviendas y, fundamentalmente, vehículos particulares. En diálogo radial, el especialista advirtió que la demanda se disparó impulsada por los antecedentes recientes de temporales severos que azotaron la provincia, donde miles de rodados sufrieron graves roturas de chapería y cristales.
«Hoy lo que más se está tratando de proteger son los vehículos; el año pasado tuvimos una experiencia muy dura donde aproximadamente 15.000 autos sufrieron daños por granizo», explicó Rodríguez. En ese sentido, remarcó que las reparaciones en talleres especializados no solo resultan costosas sino también difíciles de coordinar con rapidez, motivo por el cual los automovilistas buscan migrar hacia coberturas de «casco» o terceros completos que contemplen el impacto de la piedra. Según detalló, mientras una póliza de responsabilidad civil básica para un vehículo tipo ronda los $25.000 mensuales, incorporar la cláusula contra granizo eleva la cuota al doble, ubicándose en torno a los $50.000.
En cuanto al resguardo habitacional, Rodríguez indicó que una cobertura combinada familiar estándar para una casa de barrio promedia los $25.000 por mes. Dicho seguro cubre rotura de cristales, incendio y robo —muy demandado de cara a las vacaciones—, pero requiere adicionar un módulo específico de aproximadamente $10.000 si se pretende respaldo ante inundaciones, vendavales o daños por agua. Pese a que el interés de los sanjuaninos es masivo ante cada alerta meteorológica, el productor reconoció que el contexto económico limita las operaciones: cerca del 50% de quienes consultan termina efectivizando la póliza.








