La desesperada búsqueda de Nanci Estela Godoy (52), la docente rural cuyo paradero permanecía rodeado de misterio desde hacía 19 días en el sur de la provincia de Corrientes, culminó este miércoles con el peor final tras el hallazgo de su cuerpo sin vida en la zona de Esquina. Fuentes judiciales confirmaron que el cadáver fue localizado en inmediaciones del área rural donde se desplegaban intensos rastrillajes y donde la mujer se desempeñaba como directora de una escuela emplazada en la estancia El Curupí, predio agropecuario de 12.000 hectáreas utilizado también como coto de caza.
La causa cuenta con cinco personas privadas de la libertad bajo diversas imputaciones formuladas ante el juez de Garantías de Esquina, Gustavo Vallejos. El magistrado dictó oportunamente la prisión preventiva de Ireneo Antonio Zarza —capataz del establecimiento— y de Felipe Dionisio Sandoval como presuntos autores materiales del femicidio de la educadora. Idéntica medida cautelar recayó sobre la pareja de puesteros del lugar: Sergio Nahuel Rojas, imputado por coautoría de femicidio, y Rosa Leguizamón, señalada como autora de homicidio simple. En una línea conexa, permanece detenido el peón Ernesto Ezequiel Bordón, acusado formalmente de falso testimonio tras haber brindado una primera versión incriminatoria sobre los involucrados que luego fue cuestionada por su defensa bajo el argumento de presuntos apremios ilegales.
La pesquisa aceleró su curso tras el allanamiento a una tapera ocupada por Zarza, situada a escasos 150 metros de la Escuela N° 626 del paraje El Malezal donde la víctima daba clases a un puñado de alumnos. En ese precario inmueble, los peritos incautaron prendas de vestir parcialmente incineradas y un bozal, elementos incorporados como pruebas clave para reconstruir la mecánica del ataque. El último contacto de Godoy con su círculo íntimo se produjo el pasado 7 de octubre mediante un mensaje de mensajería instantánea; su regreso a Esquina estaba previsto para el viernes 9, pero el temporal y el feriado extendido retrasaron las sospechas iniciales hasta que su hijo Sebastián formalizó la denuncia de paradero el jueves 15, activando un operativo que hoy conmociona a toda la comunidad educativa argentina.








