En el marco de una visita oficial a Catamarca, el presidente Javier Milei encabezó este miércoles la inauguración de nuevas instalaciones mineras de carbonato de litio pertenecientes a la compañía transnacional Río Tinto en el Salar del Hombre Muerto. Durante su discurso, el jefe de Estado ratificó el rumbo económico de su administración, ensalzó los alcances del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y ponderó las proyecciones conjuntas con San Juan, aunque evitó de manera tajante pronunciarse sobre la controversia diplomática y política desatada en torno al paso de Flávio Bolsonaro por territorio argentino rumbo a Estados Unidos.
El acto marcó la puesta en marcha de la expansión Fénix 1B y el complejo Sal de Vida, emprendimientos que representan un desembolso conjunto del orden de los 1.400 millones de dólares y permitirán incorporar unas 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio a la matriz exportadora. Acompañado por el gobernador catamarqueño Raúl Jalil, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, el mandatario destacó que el RIGI garantiza seguridad jurídica, estabilidad aduanera y previsibilidad cambiaria. En esa línea, resaltó que entre Catamarca y San Juan se concentran diez desarrollos estratégicos aprobados por cerca de 23.000 millones de dólares, oportunidad en la que elogió a los mandatarios provinciales alineados con la normativa nacional y fustigó al gobernador riojano, Ricardo Quintela, por negarse a adherir al régimen.
Pese a la creciente repercusión institucional en el Congreso de la Nación —donde la oposición presentó pedidos de interpelación al canciller Pablo Quirno para esclarecer los controles migratorios y de seguridad en el aeropuerto de Puerto Iguazú—, Milei eludió cualquier mención al tránsito del senador brasileño tras su derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario nacional eligió blindar su mensaje público en torno al despegue de las inversiones productivas y la integración de cadenas de valor regionales, distanciándose del foco de fricción internacional mientras la Cámara de Diputados demanda explicaciones formales sobre el rol de las dependencias oficiales en la salida del dirigente brasileño.








