El Departamento de Hidráulica de San Juan concluyó los cateos aéreos de nieve en las cuencas cordilleranas de los departamentos Iglesia y Calingasta. En diálogo exclusivo con el programa Primera Edición, con Cintia Rodríguez y Adrián Tejada, el titular de la repartición provincial, José María Ginestar, confirmó que los relevamientos arrojaron un promedio de 2,5 metros de nieve en toda la extensión cordillerana, con una estructura densa y consolidada. Este factor físico reduce sustancialmente el riesgo de escurrimientos intempestivos o crecidas desmedidas sobre el cauce del río San Juan.
Los operativos se desarrollaron en helicóptero durante el viernes y sábado. La primera jornada partió desde Pismanta para cubrir las altas cumbres iglesianas, mientras que al día siguiente se relevó la cuenca de Calingasta. «La consolidación de la nieve cambia el panorama: no es lo mismo tener dos metros y medio de nieve suelta que escurra rápidamente, a una nieve compactada. Por eso ha bajado la probabilidad de tener problemas en los ríos habituales. Salvo que tengamos 40 días consecutivos con 40 grados en alta montaña, el escurrimiento será mucho más gradual», remarcó Ginestar.
Asimismo, el funcionario advirtió sobre el fenómeno de sublimación —pasaje directo de la nieve de estado sólido a gaseoso debido a la extrema sequedad ambiental—, lo que en lugar de aportar caudal al río genera masas de aire húmedo que luego se trasladan hacia zonas bajas provocando tormentas estivales. En este sentido, Ginestar subrayó que el foco de alerta para el verano estará en las lluvias concentradas sobre los ríos secos y quebradas de Zonda, Albardón y Ullum, y no tanto en el deshielo cordillerano, el cual cuenta con la capacidad de contención de los diques Caracoles, Punta Negra y Ullum. Para mitigar contingencias, el organismo mantiene tareas de encauce, reparación de compuertas en el dique repartidor San Emiliano y limpieza de drenes aluvionales.








