A pocos días de la realización de la Marcha Nacional del Orgullo 2026, un grave episodio de violencia colectiva registrado en la zona de los lagos de Palermo generó un enérgico repudio por parte de organizaciones de derechos humanos y colectivos de la diversidad. Un grupo numeroso de jóvenes que se desplazaba en bicicletas persiguió, agredió físicamente con palos y arrojó elementos contundentes contra mujeres trans en la vía pública, registrando las agresiones en video para luego difundirlas a través de plataformas digitales.
El hecho se produjo durante la noche del lunes en la intersección de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, en inmediaciones de Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas, uno de los sectores más transitados del espacio público porteño. De acuerdo con los testimonios y los registros audiovisuales que circularon en redes, los atacantes rodearon a las víctimas y comenzaron a hostigarlas verbalmente antes de pasar a la agresión física, utilizando conos de señalización vial, ramas y piedras mientras las obligaban a desplazarse por la calzada.
Identificación de los agresores y difusión digital
Referentes del colectivo de la diversidad señalaron que la agresión fue protagonizada por decenas de personas vinculadas a la práctica de acrobacias en bicicleta («stunt»), quienes actuaron de manera coordinada. La activista Gabriela Ivy denunció públicamente que el ataque fue ejecutado en grupo para acorralar a las damnificadas, cuestionando la escalada de violencia en el espacio público y la posterior exhibición de las agresiones en redes sociales en tono de burla.
Por su parte, desde el ámbito gubernamental porteño se indicó inicialmente que no hubo detenciones inmediatas en el lugar al momento de los incidentes, lo que motivó el reclamo urgente de los organismos sociales para que intervenga la Justicia y se revisen las cámaras de seguridad de la zona.
Exigen la intervención judicial y la aplicación de agravantes
Tras la viralización de las imágenes, el presidente de la Fundación Igualdad, Pedro Paradiso, emitió un pronunciamiento institucional exigiendo la apertura inmediata de una investigación penal y la aplicación de la figura de delito agravado por odio a la identidad de género, contemplada en el Código Penal.
«No se trató de una broma ni de un exceso nocturno, sino de violencia y delito de odio por identidad de género», remarcó el dirigente, quien además solicitó que el Estado garantice mecanismos institucionales de prevención y contención frente a situaciones de discriminación. Asimismo, instó al Gobierno de la Ciudad y a las fiscalías a identificar a los responsables visibles en los registros fílmicos, proveer medidas de protección y asistencia a las víctimas y frenar la proliferación de discursos hostiles que habilitan agresiones en la vía pública.








