El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, analizó la reciente volatilidad financiera y atribuyó el repunte del riesgo país a la incertidumbre de los mercados internacionales frente a un eventual recambio político en las elecciones presidenciales de 2027. Al disertar durante un encuentro organizado por la Sociedad Rural Argentina (SRA, entidad gremial empresaria que representa al sector agropecuario del país), el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la cautela de los inversores responde a la inquietud por una posible reversión de las reformas implementadas: «Lo que está pasando es esencialmente el temor de algunos de volver al pasado. El problema no es que esté el presidente Milei; lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei», sentenció.
Las declaraciones del funcionario se dieron en un contexto en el que el índice elaborado por el banco de inversión JP Morgan superó la barrera de los 900 puntos básicos, un registro que el indicador de riesgo crediticio soberano no alcanzaba desde septiembre de 2025.
El factor internacional y la relación con Estados Unidos
Caputo también vinculó las fluctuaciones recientes con el impacto político derivado de las elecciones en Brasil y Estados Unidos, descartando de plano que un cambio en la composición parlamentaria de Washington afecte el respaldo hacia la administración libertaria. «Algunos creen que se va a perder el apoyo de Estados Unidos, pero ya lo aclaró el embajador Peter Lamelas: nada va a cambiar y nuestro compromiso es firme, estratégico y de largo plazo», remarcó el ministro al ratificar la continuidad del vínculo bilateral.
Asimismo, el jefe de Hacienda enfatizó que la figura de Javier Milei es el único reaseguro para sostener el plan de ajuste fiscal y desregulación: «La única persona que garantiza ese rumbo es el Presidente. Sé lo fácil que es perder la convicción y sé el nivel de conocimiento que se necesita tener. Pueden cambiar los ministros y el equipo económico, pero lo que no puede cambiar es el presidente», concluyó tras pedir consistencia política para consolidar el esquema en el tiempo.








