A más de tres meses del fatídico accidente aéreo que conmocionó a San Juan y al país, la causa judicial encabezada por el fiscal Federal Francisco Maldonado ingresará en una fase determinante. El próximo viernes 13 de noviembre, un equipo científico especializado en aeronáutica y accidentología aérea de Gendarmería Nacional se constituirá en el interior del Parque Provincial Ischigualasto para llevar adelante una minuciosa pericia de campo, con el fin de reconstruir la trayectoria completa del helicóptero Bell 412EP (matrícula LV-KGR) desde su despegue en el aeródromo de Pocito hasta el punto exacto del impacto fatal.
La medida pericial buscará contrastar en el terreno los registros telemétricos aportados por el GPS de la aeronave —que grabó cada dos minutos la altitud, velocidad y rumbo del vuelo— con la geografía del relieve vallisto. Para facilitar el operativo, el Gobierno provincial dispondrá un helicóptero de la Dirección de Aeronáutica para trasladar a los peritos hasta la zona restringida, donde el fuselaje y las partes siniestradas permanecen bajo una medida cautelar de no innovar por 60 días para preservar pruebas antes de su remoción hacia dependencias de la fuerza federal.
En paralelo, la instrucción sumó un avance clave tras la exitosa extracción de los datos de la caja negra en Washington, Estados Unidos. Los registros de voz de la cabina y las métricas operativas ya fueron repatriados y se encuentran bajo la órbita de la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) en Córdoba, esperándose las primeras conclusiones técnicas en un plazo estimado de 20 a 25 días. La investigación, que se apoya además en peritajes meteorológicos y testimoniales, busca dilucidar si medió una falla mecánica, un factor humano o condiciones climáticas extremas en el siniestro ocurrido el pasado 29 de julio, en el que perdieron la vida el subjefe de Policía Germán Videla, el titular de Protección Civil Carlos Heredia, dos bomberos, dos brigadistas y el piloto Matías Valenzuela.







