La causa que investiga el presunto abuso sexual de una adolescente de 14 años durante una fiesta clandestina en Médano de Oro atraviesa una fase crucial de producción de prueba técnica y testimonial. El expediente tiene como principal imputado a Dylan Bunda Cortéz (19), quien actualmente cumple un mes de prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial bajo una Investigación Penal Preparatoria (IPP) fijada en un año por la jueza de Garantías Flavia Allende.
En el marco de las medidas periciales ordenadas por la fiscal Ingrid Schott, titular de la UFI ANIVI, los peritos informáticos concluyeron el análisis forense sobre dos teléfonos celulares secuestrados en las actuaciones. Según trascendió de fuentes judiciales, en ninguno de los dispositivos examinados se hallaron registros fílmicos del episodio denunciado, un punto clave de la acusación que sostenía que allegados al imputado habrían grabado la agresión en una finca de calle 9. En paralelo, el cronograma de 12 entrevistas testimoniales mediante Cámara Gesell debió entrar en un cuarto intermedio tras no completarse durante la semana, postergándose la ronda de declaraciones de los asistentes al festejo para la semana del 16 de noviembre.
Durante la audiencia de formalización, la Fiscalía planteó que la menor fue abordada por la fuerza camino al baño y trasladada hacia un sector oscuro del predio donde se habría consumado el ataque. Por su parte, la defensa técnica del acusado, a cargo de la abogada Viviana Belén, sostiene su inocencia bajo el argumento de que medió consentimiento, asegurando que el joven desconocía la edad de la víctima y que se distanció al enterarse, adelantando la presentación de testigos propios para confrontar la versión acusatoria cuando se reanuden las audiencias en ANIVI.








