Con el inicio de la temporada otoño-invierno, las vidrieras del microcentro exhiben una amplia disparidad de valores. Mientras que las opciones económicas parten desde los $16.500, las prendas de mayor calidad y diseño pueden alcanzar los $100.000, en un mercado que busca atraer al consumidor con subas moderadas.
El dilema del consumidor: ¿Precio o durabilidad?
Los comercios de indumentaria en San Juan ya lucen las colecciones para los meses fríos, revelando una marcada diferencia entre los locales de precios populares y las tiendas de renombre. Según un relevamiento realizado en el centro sanjuanino, la brecha de costos no solo responde a la marca, sino a la notable variación en la confección y los materiales de las prendas, algo que se percibe directamente al tacto.
En promedio, los incrementos respecto al año anterior rondan apenas el 5%, una cifra llamativamente baja que responde a la necesidad de los comerciantes de rotar stock. La competencia y el ingreso de productos importados han obligado a los dueños de negocios a ajustar sus márgenes para mantener el nivel de ventas frente a un comprador cada vez más selectivo.
Opciones para damas y caballeros
En el segmento femenino, las alternativas son variadas. Las camperas de estilo «corderoy» con refuerzo interno oscilan entre los $60.000 y $80.000 en casas de calidad, mientras que versiones similares en locales económicos se consiguen por $48.000. Por su parte, las populares camperas «puffer» se ubican entre los $55.000 y $70.000 en tiendas de primera línea, bajando hasta los $38.000 en el circuito informal. Un dato distintivo es la ausencia de opciones formales, como tapados de paño o gamuza (que superan los $80.000), en los comercios de precios bajos.
Para los hombres, la tendencia también está marcada por los «camperones» y las camperas de media estación. Estas últimas presentan la brecha más impactante: se pueden encontrar desde $16.500 en locales económicos hasta $30.000 en casas de mayor prestigio. Los abrigos más robustos, diseñados para temperaturas bajas, tienen un piso de $60.000 y pueden llegar a los $100.000 en el caso de gamulanes o modelos técnicos.
La indumentaria infantil, un mercado acotado
Para los más pequeños, la oferta de abrigos en las tiendas generales del centro es más reducida en comparación con los adultos. Las camperas puffer para niños rondan entre los $35.000 en locales populares y alcanzan los $50.000 en comercios especializados de mayor calidad. En cuanto a las prendas de media estación para el segmento infantil, los valores parten desde los $15.000.
Desde los sectores comerciales locales, como Comerciantes Unidos, señalan que el objetivo actual es captar al cliente a través de ofertas y multiplicidad de opciones. Con una inflación que parece haber dado un respiro en este rubro específico, el invierno sanjuanino se presenta con precios para todos los bolsillos, dejando en manos de los ciudadanos la decisión final entre el ahorro inmediato o la inversión en prendas de larga duración.







