En una provincia donde el termómetro no da tregua y el viento Zonda suele ser protagonista, la infraestructura escolar se convierte en una pieza clave para garantizar el derecho a la educación. Durante este receso estival, el Gobierno de San Juan, a través de un trabajo articulado entre el Ministerio de Educación y la Dirección de Infraestructura Escolar, ejecutó un plan de choque que culminó con la instalación de 600 nuevos equipos de aire acondicionado en establecimientos de los 19 departamentos.
Mucho más que una cuestión de confort
Esta inversión no debe entenderse como un lujo, sino como una necesidad pedagógica. Los especialistas coinciden en que las temperaturas extremas afectan directamente la concentración y el rendimiento académico. Por ello, la prioridad de esta gestión fue identificar aquellas instituciones con mayor matrícula y aquellas ubicadas en las zonas más vulnerables al rigor climático de nuestra geografía sanjuanina.
Infraestructura eléctrica: El desafío invisible
Instalar un aire acondicionado no es solo colgar un equipo en la pared. Conscientes de la realidad edilicia de muchos colegios antiguos, la provincia llevó adelante tareas de adecuación eléctrica integral. Estos trabajos incluyeron:
- Refuerzo de tableros generales.
- Instalación de cableado específico para alta demanda.
- Optimización de la seguridad para evitar cortocircuitos o caídas de tensión durante las horas pico de calor.
Un plan integral de cara al ciclo lectivo
Esta medida se enmarca en un ambicioso programa de puesta a punto que incluyó también reparaciones de techos, pintura y limpieza de tanques en cientos de escuelas. El objetivo es claro: que el inicio de clases no se vea empañado por deficiencias edilicias y que tanto alumnos como docentes encuentren en el aula un refugio climático apto para la enseñanza.
Con este despliegue, San Juan busca dar un salto de calidad en materia de bienestar escolar, entendiendo que edificios en condiciones son la base fundamental para una educación de excelencia.







