El proyecto impulsado por el Ministro de Desregulación busca derogar más de 70 leyes que el Gobierno considera «vetustas» o que limitan la libertad individual. Tras obtener el visto bueno en comisiones, la iniciativa quedó lista para ser tratada en el recinto de la Cámara de Diputados.
Redacción Diario Colón 23 de abril de 2026
El Gobierno Nacional dio un paso clave esta semana en su agenda de reforma del Estado. El proyecto de ley denominado “Hojarasca”, diseñado por el ministro Federico Sturzenegger, logró obtener dictamen de mayoría en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General de la Cámara de Diputados. La iniciativa apunta a realizar una «limpieza» profunda del ordenamiento jurídico argentino, eliminando decenas de normas que, según el Ejecutivo, han quedado obsoletas por el paso del tiempo o el avance tecnológico.
¿Qué es la «Ley Hojarasca»?
El término, utilizado por el propio Sturzenegger, refiere a la acumulación de leyes que ya no tienen aplicación práctica pero que siguen vigentes formalmente. Según el Ministerio de Desregulación, estas normas no solo generan confusión jurídica, sino que en muchos casos representan trabas innecesarias a las libertades individuales y a la actividad económica.
Las normas en la mira
Entre las más de 70 leyes que se pretenden derogar, se encuentran algunas que hoy resultan curiosas o directamente anacrónicas. El paquete incluye desde la obligatoriedad de un «carnet de mochilero» para viajar a dedo por las rutas nacionales, hasta leyes de la época de las dictaduras militares que regulaban aspectos de la vida cotidiana hoy superados.
Sin embargo, el proyecto no está exento de polémica. Desde la oposición han planteado reparos, advirtiendo que, bajo el argumento de la obsolescencia, podrían verse afectadas regulaciones en áreas sensibles como la educación, la salud y el sistema cooperativo.
El camino al recinto
Con el dictamen de mayoría asegurado por el bloque oficialista y aliados, se espera que el proyecto sea debatido en el recinto de Diputados durante el mes de mayo. «No hay que subestimar la importancia del ordenamiento legislativo; los derechos no requieren de leyes que solo sirven para obstaculizar», señalaron fuentes cercanas al ministro Sturzenegger tras la reunión de comisiones.
Para el Gobierno, la aprobación de esta ley representaría un triunfo simbólico y práctico en su lucha contra la burocracia, consolidando el perfil desregulador que el Ministerio de Transformación del Estado busca imprimirle a la gestión actual.







