Desde la Cámara de Expendedores explicaron que el precio del petroleo en San Juan quedará sujeto a los cambios que haya en el mercado mundial del petróleo.

SAN JUAN – La creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán ha generado una fuerte preocupación en el sector energético de la provincia. Desde la Cámara de Expendedores de Combustibles de San Juan, alertaron que la inestabilidad en Medio Oriente pone bajo presión el precio de los surtidores locales, debido al salto inmediato en el valor del barril de crudo a nivel global.
Según explicaron referentes del sector, el petróleo Brent (de referencia para Argentina) ya ha mostrado una tendencia alcista cercana al 10% tras los recientes incidentes internacionales. Al ser el combustible un «commodity», cualquier movimiento en el mercado mundial impacta de manera directa en los costos de las petroleras que operan en el país.
Miguel Caruso, titular de la Cámara local, señaló que el mercado interno se encuentra en una situación de «extrema sensibilidad». «El valor de la nafta en San Juan depende de un equilibrio entre el precio del barril, el tipo de cambio y los impuestos internos. Si el crudo sube un 10% por el conflicto bélico, esa presión tarde o temprano se traslada al cartel de precios», advirtieron desde la entidad.
Esta situación se da en un contexto crítico para los estacioneros sanjuaninos, quienes vienen registrando una caída en el consumo que ronda el 20%. El temor del sector es que un nuevo ajuste en los precios profundice aún más la recesión en las ventas, que ya se han visto afectadas por los aumentos acumulados en lo que va del año.
La mayor preocupación de los analistas, que siguen de cerca desde San Juan, es el posible cierre del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde circula el 30% del petróleo mundial. De profundizarse el bloqueo, el precio del barril podría dispararse, obligando a las petroleras locales a readecuar sus valores de forma preventiva.
Por el momento, en las estaciones de servicio de San Juan reina la cautela, aunque no se descarta que se produzcan movimientos en los precios antes de que finalice la semana si la tensión internacional no cede.






