Bajo la consigna “Sin clases no hay futuro”, familias de los alumnos de la UNSJ se movilizarán hasta el Rectorado. El conflicto docente nacional se agudiza y la Nación intima a los rectores a garantizar la actividad académica.
La crisis que atraviesa el sistema universitario nacional ha sumado un nuevo e intenso capítulo en San Juan. Padres y familiares de alumnos pertenecientes a los institutos preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) han convocado a una marcha para el próximo jueves 30 de abril, manifestando su hartazgo ante la pérdida sistemática de días de clases debido a los reiterados paros docentes.
La movilización, definida como «masiva y pacífica», tendrá su punto de concentración en las puertas de la Catedral a las 19:00 horas, desde donde los manifestantes se desplazarán hacia el edificio del Rectorado. El objetivo principal es exigir la continuidad pedagógica de los adolescentes, cuyo ciclo lectivo se ha visto severamente afectado por las medidas de fuerza.
“No podemos ser rehenes” A través de un comunicado que circuló con fuerza en la comunidad educativa, los padres expresaron su angustia por el deterioro de la calidad educativa. “¡No podemos permitir que el futuro de nuestros hijos siga siendo rehén de un conflicto!”, reza el texto, en el cual invitan a la ciudadanía a sumarse con banderas argentinas y carteles respetuosos.
El detonante de esta nueva protesta es el paro convocado por el gremio nacional CONADU, al que adhirió localmente ADICUS. La medida de fuerza actual se extiende desde el 27 de abril hasta el 2 de mayo, sumándose a la semana de inactividad que ya se vivió a mediados de mes.
Desde el sector gremial, Edith Liquitay (ADICUS) fundamentó que la medida responde a una crisis estructural que incluye el reclamo por actualizaciones salariales, mayores fondos para investigación y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Presión desde la Casa Rosada
El conflicto escaló a nivel político este lunes, cuando el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello, intimó formalmente a los rectores de las universidades públicas. La orden del Ejecutivo es clara: se deben informar acciones concretas para asegurar que los alumnos no pierdan la regularidad ni las instancias de evaluación.
Desde la Nación manifestaron una “extrema preocupación” por la interrupción de las clases y sugirieron la implementación de herramientas virtuales o planes de contingencia para mitigar el impacto de los paros, solicitando además que se respete el derecho a trabajar de aquellos docentes que decidan no adherirse a la medida.
Mientras tanto, en San Juan, la tensión aumenta. El rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, ya había recibido la inquietud de los padres semanas atrás, pero la profundización del plan de lucha gremial ha dejado a las autoridades universitarias en una encrucijada entre el derecho constitucional a la huelga y el derecho fundamental a la educación.







