El equipo del «Cholo» Simeone rescató una igualdad en su visita a Londres, pero el resultado quedó en segundo plano tras la salida prematura del atacante cordobés. El cuerpo técnico y los hinchas aguardan por el parte médico oficial ante lo que podría ser una lesión muscular de consideración.
El Atlético de Madrid se llevó un empate de su enfrentamiento contra el Arsenal en un partido de alta intensidad táctica, pero la noticia que sacudió la jornada fue la preocupación por el estado físico de Julián Álvarez. El delantero, pieza clave en el esquema ofensivo del conjunto madrileño y de la Selección de Lionel Scaloni, tuvo que abandonar el campo de juego con evidentes gestos de dolor, dejando una incógnita sobre su disponibilidad para los próximos compromisos.
Un empate con sabor a poco
En lo estrictamente deportivo, el encuentro fue una partida de ajedrez entre Simeone y Arteta. El Arsenal dominó la posesión y generó las situaciones más claras, pero el «Colchonero» supo replegarse y golpear en los momentos justos para mantener la paridad. Sin embargo, la falta de profundidad tras la salida de la «Araña» fue notoria, y el Atlético terminó aguantando el resultado más que buscándolo.
El foco en la «Araña»
La jugada que encendió las alarmas ocurrió mediado el segundo tiempo. Julián sintió una molestia tras un pique corto y, aunque intentó continuar, debió pedir el cambio minutos después. Las cámaras captaron al delantero en el banco de suplentes con hielo en la zona afectada y un semblante de preocupación que no pasó desapercibido.
«Es prematuro dar un diagnóstico, pero Julián sintió un pinchazo y prefirió no arriesgar», deslizaron desde el entorno del club español tras el pitazo final. En las próximas horas, Álvarez será sometido a estudios exhaustivos en Madrid para determinar el grado de la lesión. La incertidumbre no solo afecta al Atlético en la recta final de la temporada, sino que también mantiene en vilo al cuerpo técnico de la Selección Argentina de cara a la próxima doble fecha de Eliminatorias.







