Luego de semanas de intensos trabajos, Vialidad Nacional finalizó la pavimentación en el tramo que conecta a San Juan con Chepes, La Rioja. La zona había quedado intransitable tras las crecidas de principios de febrero.
La Dirección Nacional de Vialidad confirmó que la Ruta Nacional 141 ha quedado plenamente operativa. El tramo, vital para la integración regional, se encontraba bajo estrictas restricciones desde el pasado 1 de febrero, cuando un evento climático extremo —caracterizado por lluvias torrenciales y ráfagas de viento— provocó el desborde de cauces y la destrucción de parte de la calzada.
Un operativo de emergencia y reconstrucción
El desastre natural no solo afectó la infraestructura vial, sino que también derribó tendido eléctrico y dejó a viajeros varados, quienes debieron ser asistidos por personal de Gendarmería Nacional y la Policía de San Juan.
Durante casi 20 días, el tránsito se vio interrumpido por cortes preventivos y restricciones nocturnas. Según informaron desde Vialidad, las tareas se dividieron en dos etapas:
- Soluciones provisorias: Para permitir el paso controlado de vehículos de emergencia.
- Intervención definitiva: Basada en nuevos estudios hidráulicos para evitar que futuros aluviones vuelvan a socavar la base del camino.

El impacto en la economía regional
La reapertura de este corredor es recibida con alivio por los sectores productivos. La RN 141 es una columna vertebral para el transporte de cargas que une el oeste con el noroeste argentino.
«La recuperación del tramo no solo restablece la libre circulación, sino que normaliza la cadena logística de la que dependen cientos de trabajadores de la región», destacaron fuentes oficiales.
Desde el organismo nacional agradecieron el esfuerzo del personal técnico que trabajó en condiciones adversas y resaltaron la importancia de la coordinación con las fuerzas de seguridad para evitar accidentes fatales durante la crisis climática.
El tránsito ya es normal para todo tipo de vehículos, aunque se recomienda circular con precaución ante la presencia residual de equipos técnicos realizando tareas de banquina en zonas aledañas.







