Los responsables de la firma no abonaron la primera cuota del acuerdo de reparación integral, que superaba los $100 millones. Ante el riesgo de caída del convenio, la querella solicitó una audiencia urgente y medidas restrictivas de libertad.
La causa por presuntas estafas vinculada a la firma Branka Motors en San Juan atraviesa una instancia crítica. Los hermanos Marcó y su socio, Venegas, imputados en el proceso, incumplieron el pago de la primera cuota de la reparación integral acordada con las víctimas, lo que ha derivado en un pedido formal de prisión preventiva por parte de la querella.
El desembolso, que asciende a $104,8 millones, debía hacerse efectivo a partir del pasado 25 de abril. Sin embargo, al no registrarse movimientos, el acuerdo judicial corre serio riesgo de caerse.
«Un estado de mora»
La abogada querellante, Alejandra Iragorre, fue tajante al explicar la situación: “Desde el 25 hasta el día de la fecha no hemos tenido novedades del pago. Estamos prácticamente ante un estado de mora y el acuerdo está próximo a caerse”.
Iragorre aclaró que la demora no responde a tiempos del sistema judicial, sino a una falta de voluntad de los imputados. Ante este escenario, la querella se presentó en Fiscalía solicitando una audiencia urgente para renovar las medidas cautelares y exigir la inmediata prisión preventiva de los denunciados.
Ejecución de garantías y malestar de las víctimas
A pesar del incumplimiento, existe una vía para que los damnificados recuperen parte de su dinero. El acuerdo original contemplaba la presentación de bienes en carácter de caución. Según la letrada, estos activos ya están en condiciones de ser ejecutados para avanzar con la reparación económica.
Por su parte, los damnificados expresaron su indignación y consideran una «burla» que se les haya otorgado la libertad a los imputados antes de acreditar el primer pago. «Tendrían que haber abonado la primera cuota y recién ahí quedar libres», reclamó uno de los afectados.
Si bien algunos damnificados exigen el cumplimiento de la pena de prisión, el sentimiento generalizado es la urgencia por recuperar el capital invertido: “A mí lo que me importa es la plata; pagué $2.500.000 y quiero que me devuelvan eso”, señaló otro de los denunciantes.
Antecedentes del caso
La investigación contra Branka Motors se originó tras múltiples denuncias de sanjuaninos que entregaron grandes sumas de dinero para adquirir vehículos que nunca fueron entregados.
Tras las detenciones iniciales, se llegó a un acuerdo de reparación integral que permitió a los responsables recuperar la libertad bajo condiciones. El actual incumplimiento rompe la confianza en dicho proceso y coloca a los hermanos Marcó y a Venegas nuevamente a un paso de la cárcel. Se espera que en las próximas horas la Justicia fije la fecha de la nueva audiencia que definirá el futuro de la causa.







