Bodegueros y viñateros celebraron la medida que busca aliviar la carga impositiva sobre el sector productivo
En un movimiento que generó un impacto inmediato en el sector productivo local, representantes de la industria vitivinícola de San Juan manifestaron su firme apoyo a la reciente decisión de eliminar el aporte obligatorio que las empresas debían realizar a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR). Instituciones como la Cámara de Bodegueros y la Asociación de Viñateros Independientes celebraron la medida, calificándola como un paso necesario para mejorar la competitividad de una economía regional que viene golpeada por los costos operativos.
El fin de una contribución cuestionada por los productores
El aporte obligatorio a la COVIAR ha sido, durante años, un punto de fricción dentro de la cadena de valor. Mientras que la Corporación defendía el canon como una herramienta para la promoción y el desarrollo estratégico del vino argentino, muchos productores locales lo consideraban una carga financiera que no siempre se traducía en beneficios tangibles para los pequeños y medianos eslabones de la industria. Con la quita de esta obligatoriedad, los empresarios sanjuaninos consideran que se recupera una parte del margen de rentabilidad necesaria para reinvertir en sus propias fincas y bodegas.
Impacto directo en la estructura de costos local
Desde los diferentes gremios que nuclean a la actividad en San Juan, destacaron que esta medida representa un alivio financiero directo en un contexto de alta inflación y presión tributaria. Los referentes del sector señalaron que el dinero que antes se destinaba de forma compulsiva a la entidad nacional ahora podrá ser administrado por cada productor según sus prioridades urgentes, como la adquisición de insumos, el pago de salarios o la mejora de los sistemas de riego, fundamentales ante la crisis hídrica que atraviesa la provincia.
Hacia un nuevo modelo de promoción vitivinícola
La celebración de bodegueros y vinateros también abre el debate sobre cómo se financiará de ahora en adelante la promoción del vino en los mercados externos e internos. No obstante, el consenso generalizado entre los actores locales es que cualquier aporte para la promoción debe ser voluntario o estar estrictamente ligado a resultados eficientes. Para los productores sanjuaninos, la prioridad absoluta en esta etapa es la sostenibilidad económica de las unidades productivas, y ven en esta quita de aportes un gesto de acompañamiento por parte de las autoridades ante las dificultades que enfrenta la vitivinicultura regional.







