Tras el cierre del evento más importante del sector, referentes de la industria destacan que el inicio de los proyectos de cobre marcará un hito, pero advierten sobre la necesidad de planificar el desarrollo a largo plazo.
La reciente finalización de la Feria Minera en la provincia dejó un balance sumamente positivo entre los actores del sector, quienes coincidieron en que San Juan se encuentra en un umbral histórico gracias a sus yacimientos de cobre. La sensación generalizada es de una confianza renovada, impulsada por la proyección de proyectos de escala mundial que prometen transformar la matriz económica de la región.
Durante las jornadas de intercambio, los especialistas recalcaron que, si bien el inicio de la construcción de las minas de cobre es el paso inmediato y más esperado, el verdadero desafío reside en la sostenibilidad del modelo. «El cobre es el motor, pero no es el fin en sí mismo; lo que importa es lo que viene después en términos de infraestructura y proveedores locales», señalaron referentes en los pasillos de la muestra.
El evento sirvió como plataforma para reafirmar que la provincia cuenta con los recursos geológicos necesarios para abastecer la creciente demanda global de minerales críticos para la transición energética. Sin embargo, los paneles de expertos enfatizaron la importancia de mantener reglas claras y un marco jurídico estable para que las inversiones pasen de la etapa de prospección a la de explotación efectiva.
Con la mira puesta en el mediano y largo plazo, la feria cerró con una hoja de ruta clara: el cobre no solo representa una oportunidad de generación de empleo genuino para San Juan, sino que también exige una preparación técnica y empresarial sin precedentes para que el impacto económico perdure más allá de la puesta en marcha de los proyectos.







