El principal asesor de Javier Milei desembarcó en la capital estadounidense con el objetivo de profundizar los vínculos con el ala republicana. Entre recepciones diplomáticas y reuniones reservadas, el «arquitecto» del Gobierno busca consolidar el respaldo de la Casa Blanca frente a los desafíos internos de Argentina.
WASHINGTON D.C. – En un movimiento que ratifica la prioridad absoluta que la gestión de Javier Milei otorga a su relación con los Estados Unidos bajo la era de Donald Trump, Santiago Caputo llegó a Washington para una visita de alto impacto político. El asesor presidencial, que suele cultivar un perfil bajo y trabajar desde las sombras, decidió personalmente encabezar esta misión para «aceitar» canales directos con el círculo íntimo del mandatario republicano.
Un respaldo explícito en el Departamento de Estado

La actividad oficial de Caputo comenzó con un gesto simbólico de fuerte peso: su participación en una recepción en el Salón Benjamín Franklin del Departamento de Estado. Allí, se mostró junto al embajador argentino, Alec Oxenford, quien fue el anfitrión de un evento que reunió a figuras clave del gobierno estadounidense.
Durante la ceremonia, el tono de los discursos dejó claro el nivel de sintonía entre ambas administraciones:
- Aliado Sistémico: El embajador Oxenford destacó que funcionarios de alto rango de EE. UU. ya definen a la Argentina como un “aliado sistémico”, un término diplomático que implica una asociación profunda que trasciende lo coyuntural y se inserta en la estrategia global de seguridad y economía de Washington.
- Elogios a Milei: Reed D. Rubinstein, asesor legal del Departamento de Estado, elogió el liderazgo de Milei y su alineamiento geopolítico, subrayando que la Casa Blanca no olvida el apoyo del presidente argentino a las posturas de Trump en foros internacionales.
Objetivos de la misión: Blindaje ante la crisis interna
A pesar del clima festivo en la recepción, la llegada de Caputo responde a necesidades urgentes de la política doméstica argentina. Según fuentes cercanas a la delegación, el asesor busca:
- Consolidar canales reservados: Caputo mantiene un contacto fluido con Barry Bennett, un experimentado asesor de Trump, que actúa como puente directo entre Balcarce 50 y la oficina del presidente estadounidense.
- Calmar inquietudes por el «Caso Adorni»: En Washington y el Departamento de Estado existe una «creciente inquietud» por la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Caputo tiene la tarea de explicar la situación y asegurar que la estabilidad institucional no está en riesgo.
- Proteger la «Experiencia Libertaria»: El mensaje que Caputo busca traer de regreso es claro: la administración Trump no quiere un retorno del peronismo al poder y está dispuesta a usar su influencia política para proteger el experimento económico de Milei.
Contexto geopolítico: Mientras Trump mira a China
El viaje de Caputo coincide con una gira oficial de Donald Trump por China (del 13 al 15 de mayo), donde el presidente estadounidense mantiene reuniones con Xi Jinping. En este escenario, la presencia del asesor argentino en D.C. sirve para mantener la «llama encendida» de la relación bilateral mientras los principales focos de la Casa Blanca están puestos en la competencia tecnológica y comercial con Beijing.
El rol de «arquitecto»
La presencia de Santiago Caputo en Estados Unidos no es menor. Al ser el estratega detrás de las principales decisiones de Milei, su interlocución con funcionarios republicanos es vista como la garantía de que las promesas de campaña de la alianza Milei-Trump se traduzcan en cooperación concreta en seguridad, lucha contra el terrorismo y apoyo financiero ante organismos multilaterales.
Conclusión: Con esta visita, el Gobierno argentino busca transformar la afinidad ideológica en un escudo político. Caputo regresa a Buenos Aires no solo con fotos diplomáticas, sino con la confirmación de que, ante una eventual crisis de imagen o política en Argentina, el respaldo de la administración Trump será el principal soporte internacional de la Casa Blanca hacia el Cono Sur.







