La petrolera estatal solicitó formalmente el ingreso al RIGI para el proyecto LLL Oil, la mayor iniciativa de exportación de crudo en la historia argentina. Apuntan a perforar más de mil pozos para vender el 100% de la producción al exterior, lo que generará unos USD 6.000 millones anuales en exportaciones para el año 2032.
En lo que ya se consolida como el desembolso más imponente de la historia energética del país, YPF pateó el tablero y presentó la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo es poner en marcha LLL Oil, un mega plan diseñado para acelerar a fondo la extracción y exportación de petróleo no convencional desde la cuenca neuquina durante los próximos 15 años.
La magnitud del proyecto no tiene precedentes dentro del programa de incentivos fiscales del Gobierno nacional. El propio presidente de la compañía, Horacio Marín, usó sus redes sociales para dimensionar el impacto de la jugada: “Es el inicio de una nueva etapa. Todo lo que hicimos hasta ahora no tiene comparación con lo que viene”, disparó entusiasmado, calculando que la iniciativa le dejará al país más de USD 100.000 millones en ingresos totales a lo largo de su vida útil.

Perforación masiva y exportación total
La letra chica de LLL Oil detalla un esquema de explotación a escala internacional que cambiará la matriz productiva de la región:
- 1.152 pozos nuevos serán perforados en áreas contiguas de Vaca Muerta.
- 240.000 barriles diarios de petróleo será el techo de producción estipulado para el año 2032.
- Mercado externo: El 100% del crudo extraído se destinará exclusivamente a la exportación.
Para evacuar semejante volumen de petróleo, YPF se apoyará en el megaproyecto Vaca Muerta Sur (VMOS), un consorcio donde talla junto a gigantes como Pan American Energy (PAE), Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Shell. Esta obra, que demanda otros USD 3.000 millones iniciales, incluye un oleoducto estratégico capaz de transportar hasta 700.000 barriles por día en su fase de máxima capacidad.
Además, los pozos asociados van a inyectar unos 10 millones de metros cúbicos diarios de gas que, a diferencia del petróleo, se quedarán adentro para abastecer el consumo del mercado interno argentino.

Sinergia en el bloque y 6.000 nuevos laburos
Para alcanzar los niveles de eficiencia que exigen los mercados globales, YPF unificará la logística de las áreas involucradas. Esto significa que los bloques vecinos compartirán la infraestructura de superficie, los equipos de perforación, los sets de fractura y el complejo suministro de arena y agua. Según explicaron desde la firma, el RIGI funciona como el «catalizador clave» para hacer rentable este nivel de coordinación.
En términos socioeconómicos, el proyecto promete ser un imán de empleo para la región, estimando la creación de unos 6.000 puestos de trabajo directos durante la etapa de desarrollo.
El otro gigante: el gas licuado no se queda atrás
Este anuncio por el petróleo complementa la otra gran apuesta que la petrolera de bandera selló a comienzos de este 2026: el proyecto Argentina GNL, en sociedad con la italiana ENI y la corporación árabe XRG.
Esa iniciativa paralela contempla una inversión global de USD 30.000 millones (USD 20.000 millones para fierros e infraestructura y USD 10.000 millones para pozos de gas) orientada a la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción. El consorcio tiene previsto tomar la decisión final de inversión en el segundo semestre de este año, buscando estructurar un financiamiento internacional de hasta USD 17.000 millones para empezar a mandar barcos metaneros llenos de gas criogénico hacia Europa y Asia a partir de 2030, una movida que generará un pico de hasta 50.000 empleos genuinos.







