La fiebre por el álbum del Mundial 2026 se convirtió en un inesperado motor económico para el comercio local. Mientras completar la colección puede costar cerca de $300.000, los referentes del sector aseguran que la demanda sostiene las ventas de rubros golpeados y proyectan que el fenómeno se extenderá, al menos, hasta que ruede la pelota.
La cuenta regresiva para la Copa del Mundo ya se juega en los mostradores sanjuaninos. La salida al mercado de las figuritas oficiales del Mundial 2026 desató un verdadero fenómeno de ventas en la provincia, transformando la rutina de los kioscos del microcentro, donde se registran filas de clientes y picos de demanda inusuales para un contexto de consumo general retraído.
Según un relevamiento comercial, los locales ubicados en las zonas de mayor circulación peatonal de la Ciudad de San Juan llegan a despachar hasta 500 sobres diarios, cuyos valores unitarios oscilan entre los $2.000 y $3.000. La reposición de stock pasó a ser una tarea de todos los días para los comerciantes, quienes admiten que la velocidad con la que se agotan los paquetes supera las expectativas iniciales. En contrapartida, la salida de los álbumes marcha a un ritmo más selectivo, ya que los coleccionistas más exigentes aguardan por las versiones de tapa dura o por una mayor fluidez en la distribución mayorista.
Un salvavidas para el comercio de cercanía
El impacto de esta «fiebre» calendarizada fue un bálsamo para el sector. El presidente de la Asociación de Kiosqueros de San Juan, Claudio Rimza, ratificó que el movimiento inyectó un alivio clave para las cajas registradoras. Si bien el promedio general en la periferia se ubica entre los 75 y 100 sobres por jornada, la tracción del Mundial genera un «efecto derrame» indispensable. «El que compra figuritas, compra unas galletas o una gaseosa», graficó el dirigente, destacando el valor de la compra complementaria.
Por su parte, Marcelo Quiroga, titular de Comerciantes Unidos de San Juan, puso el foco en cómo este furor logró oxigenar a los tradicionales kioscos de revistas, un eslabón comercial que venía en franco declive y desaparición debido a la crisis del papel. Para sobrevivir, estos espacios debieron mutar hacia la venta de juguetes o accesorios, y hoy encuentran en las figuritas una oportunidad de reactivación masiva gracias a la alta rotación de clientes.

El presupuesto para el álbum y el factor emocional
Llenar los casilleros de la Scaloni y el resto de las selecciones no será una misión económica. De acuerdo a los cálculos estimativos provistos por Quiroga, la inversión total para completar el álbum puede perforar la barrera de los $300.000. El presupuesto base contempla el costo de los paquetes (que incluyen siete unidades cada uno) y el inevitable margen de figuritas repetidas, lo que obligará a los fanáticos a volcarse a las calles para el tradicional intercambio. A esto se le suma el costo del ejemplar vacío, que arranca desde los $15.000 según la edición.
Lejos de enfriar el interés, el gasto económico queda en un segundo plano ante el componente sociológico del ritual. El fenómeno atraviesa generaciones y moviliza a familias enteras en el microcentro de la provincia. Aunque los chicos lideran el entusiasmo, son los adultos quienes muchas veces financian la travesía o se suman a la colección por iniciativa propia, movidos por el lazo emocional que genera el certamen futbolístico.

Las dos etapas de la «fiebre»: ¿Hasta cuándo dura?
Los representantes del comercio local coinciden en que la demanda se estructurará en dos etapas bien diferenciadas. La primera es la actual, impulsada por el shock del lanzamiento, la novedad y la urgencia de los coleccionistas por arrancar la estructura del álbum.
La segunda etapa estará atada estrictamente a la suerte y el rendimiento deportivo de la Selección argentina en el Mundial 2026. Los kiosqueros proyectan que la tendencia se mantendrá firme en la previa de la competencia y advierten que, mientras el combinado nacional avance de ronda y sostenga la ilusión, la venta de sobres e intercambios en las plazas locales continuará encendida de manera sostenida.







