Un informe del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) reveló las abismales diferencias que existen a la hora de inscribir un vehículo nuevo según la jurisdicción del país. Debido a las alícuotas del Impuesto a los Sellos y las tasas que fija cada provincia, el trámite puede costar hasta el doble entre un distrito y otro. Tomando como referencia un auto base de $40 millones, el ranking es liderado por Córdoba como la opción más económica, mientras que Río Negro se posiciona en el extremo más costoso. San Juan, por su parte, se ubica en un lote intermedio junto a otras siete provincias.
Comprar un auto cero kilómetro en Argentina implica afrontar una serie de costos que van mucho más allá del valor de lista que publica la concesionaria. El trámite de inscripción inicial o patentamiento es uno de los desembolsos obligatorios más pesados y, debido a la naturaleza federal del esquema tributario, su impacto económico cambia drásticamente según el lugar de residencia del comprador.
Un relevamiento pormenorizado elaborado por el Instituto de Economía de la UADE —dirigido por el economista Fausto Spotorno— expuso que la brecha de precios para registrar un mismo vehículo puede superar el millón de pesos entre la provincia más barata y la más cara. Estas asimetrías responden estrictamente a la presión fiscal que cada gobernador decide aplicar sobre los Sellos, un gravamen que se calcula en forma de porcentaje sobre el valor total del rodado.
El ranking del patentamiento: de Córdoba a Río Negro
Para transparentar la disparidad impositiva, el estudio de la UADE unificó la muestra simulando los costos de patentamiento para un vehículo mediano con un valor de mercado de $40.000.000. El mapa del país quedó dividido en tres grandes escalones fiscales:
- El podio de los más baratos: La provincia de Córdoba lidera el territorio nacional con la tasa más baja, fijada en apenas el 1,07%, lo que representa un costo de poco más de $420.000 para el modelo de referencia. Le sigue la provincia de Buenos Aires con una alícuota del 1,59% ($630.000) y Mendoza en tercer lugar con el 1,83% (algo más de $700.000).
- La posición de San Juan: El distrito sanjuanino se localiza en la mitad de la tabla general. San Juan aplica una alícuota del 2%, lo que significa que patentar el vehículo de $40 millones cuesta exactamente $800.000 de impuesto de registro. En este mismo escalón intermedio se posicionan otras siete provincias argentinas.
- El extremo más costoso: En la vereda opuesta, los valores se disparan de forma alarmante. San Luis cobra una tasa del 2,94% ($1.176.000); Entre Ríos eleva la vara al 3,33% ($1.330.000) y Río Negro se consolida como la jurisdicción más cara de la Argentina, con una alícuota del 3,5% que obliga al usuario a pagar $1.400.000; es decir, más del triple que en Córdoba.

¿A qué se deben semejantes diferencias?
La explicación detrás de este mapa de contrastes impositivos combina factores productivos, políticos y de necesidad de financiamiento de las arcas públicas.
| Tipo de Jurisdicción | Características de la Alícuota | Causas Principales |
| Provincias Proindustriales (Ej: Córdoba) | Tasas bajas (1,07% a 1,6%) | Presencia de terminales automotrices en su territorio, agendas coordinadas con el sector productivo y estímulos fiscales para dinamizar la industria. |
| Provincias Intermedias (Ej: San Juan) | Tasas estándar (2%) | Equilibrio entre la recaudación general y la presión fiscal sobre el consumo de bienes registrables. |
| Provincias de Alta Carga (Ej: Río Negro) | Tasas elevadas (2,9% a 3,5%) | Ausencia de terminales fabriles locales (menor presión sectorial) y necesidades de financiamiento cubiertas a través de fondos específicos sin asignación directa. |
Los especialistas en materia tributaria señalan que, a excepción de los distritos industriales que cuidan su ecosistema de fábricas, en la mayoría de las provincias estos gravámenes ingresan de forma directa a la «bolsa general» de impuestos del Estado. Se transforman, así, en herramientas de recaudación que suelen pasar desapercibidas para el común de la sociedad hasta el momento exacto en que se realiza la operación en el Registro del Automóvil.
La letra chica del 0km: Es fundamental recordar que el impuesto provincial a los Sellos es solo el primer paso. Al costo de patentamiento se le deben sumar de forma obligatoria los aranceles nacionales del Registro del Automovil (DNRPA), las tasas de las municipalidades locales, la emisión de chapas patentes y cédulas, los formularios de seguridad, el seguro obligatorio y el proporcional de la patente anual.







