La exvedette y actriz rompió el silencio tras la polémica premiación de los Martín Fierro, donde Wanda Nara se alzó con la estatuilla a la mejor conductora. Con su habitual acidez, Graciela Alfano respaldó el galardón de la mediática pero disparó munición gruesa: aseguró que Nara es la «sucesora natural» de Susana Giménez porque ambas construyeron sus carreras «haciéndose las que no entienden nada». Además, lanzó una hipótesis explosiva al afirmar que el faltazo de la diva de los teléfonos a la ceremonia se debió al temor de ser desplazada en el imaginario popular, y sentenció que Yanina Latorre o Georgina Barbarossa merecían mucho más el premio.
Los ecos de la última entrega de los premios Martín Fierro siguen agitando el avispero de la farándula local. La consagración de Wanda Nara como mejor conductora por su labor al frente de MasterChef abrió un intenso debate sobre los criterios de idoneidad en la televisión actual. Quien no se quedó afuera de la controversia fue Graciela Alfano. Con la honestidad brutal que la caracteriza, «Grace» analizó el perfil de las nuevas celebridades, marcó la cancha frente a las divas consagradas y disparó una picante teoría sobre las internas del espectáculo.
Aunque aclaró de entrada ante las cámaras que no siguió la gala en vivo porque «tenía una reunión», Alfano demostró estar al tanto de cada detalle y de las críticas que circularon sobre si el rol de Nara calificaba o no como conducción tradicional. Lejos de esquivar el bulto, la actriz desmenuzó el fenómeno de la mayor de las hermanas Nara y la comparó, sin filtros, con la máxima estrella de Telefe.
«Hacer de la ignorancia un eslogan»: el paralelismo entre Susana y Wanda
Al ser consultada sobre si existía una campaña en los medios y las productoras para instalar a la ex de Mauro Icardi como la nueva gran diva nacional, Alfano fue categórica y disparó una munición que promete traer cola:
El duro análisis de Alfano: «Yo creo que sí, yo creo que Wanda es la sucesora de Susana Giménez. Y creo que por eso Susana dijo ‘no vengo’ a los premios. Susana es una persona que hizo de la ignorancia un eslogan. O sea, no tiene que ser culta, no tiene que saber nada. Wanda empezó con mentiras: que era virgen, que me hago la que no entiendo… Me parece que tienen personajes parecidos».
De esta manera, la actriz sugirió que el faltazo de la diva de los teléfonos a la gran noche de la televisión estuvo motivado por la incomodidad de ver cómo la nueva generación empieza a disputarle el trono y el cariño del público bajo su misma e histórica receta mediática.
«Wanda es copetera»: las críticas al formato y las verdaderas merecedoras
Respecto al desempeño de la empresaria cosmética en el reality de cocina, Alfano relativizó las críticas de quienes cuestionaron que el ciclo fuera grabado, argumentando que «muchos grandes conductores grabaron programas que estaban bárbaros». Sin embargo, marcó una clara diferencia técnica sobre el rol que ejecutó Nara. «Yo creo que ella es copetera. No porque tome copas, sino porque hace los copetes, el inicio de los bloques. El formato de MasterChef en realidad no lleva conductor, están los cocineros», sentenció.
A la hora de elegir a quién le correspondía verdaderamente la estatuilla de APTRA, la actriz no dudó en dar nombres propios:
- Yanina Latorre: «Hubiera sido mucho mejor que se lo den a ella. Sería un reconocimiento porque generó un personaje y conduce muy bien. Lo que hace te puede gustar o no, pero tiene mucho más de conductora que Wanda Nara».
- Georgina Barbarossa: «¡Por Dios! Una mujer que tiene una cultura y una capacidad para tratar los temas», enfatizó, poniéndola muy por encima de la ganadora.
- Moria Casán y Carmen Barbieri: Alfano remarcó que ambas figuras cuentan con una trayectoria, versatilidad y oficio televisivo que vuelven «imposible e injusto» cualquier intento de comparación con el presente de Wanda.
La «zancadilla» de Moria en la foto de la discordia
Por último, «Grace» se tomó un minuto para analizar uno de los momentos más comentados de la alfombra roja y la transmisión oficial: el sorpresivo abrazo que se dieron ante las cámaras Moria Casán, Carmen Barbieri y Georgina Barbarossa, tres figuras que arrastran un largo historial de pases de factura y enemistades mediáticas.
Para Alfano, esa postal de supuesta reconciliación e hipocresía televisiva fue completamente forzada. «Moria es una mina que es muy profesional y sabe lo que es el show como nadie, pero a mí el abrazo me pareció una zancadilla», disparó con picardía, concluyendo que «no se puede obligar a la gente a juntarse públicamente cuando sabés perfectamente que por detrás están con un problema sin resolver».







