El organismo provincial dejó atrás herramientas con más de 40 años de antigüedad. La nueva adquisición incluye tres caudalímetros electromagnéticos y 100 reglas limnimétricas que agilizarán el control del recurso hídrico en canales y arroyos.
En un paso clave hacia la eficientización y el control del recurso más crítico de la provincia, el Departamento de Hidráulica de San Juan incorporó equipamiento tecnológico de vanguardia. Las nuevas herramientas permitirán medir con máxima precisión y rapidez los caudales en diversos cursos de agua, optimizando la gestión del riego y el monitoreo hidrológico en todo el territorio local.
La adquisición consta de tres molinetes medidores (caudalímetros) de última generación, compuestos por un sensor y una unidad electrónica portátil con pantalla a color. Para su funcionamiento, el sensor se monta sobre una barra de medición y el operador releva la velocidad del agua en distintos puntos siguiendo las indicaciones del dispositivo. Al concluir, el software integrado procesa los datos y calcula de forma automática el caudal total basándose en el flujo y el nivel del agua.
Tecnología de punta para el agro sanjuanino
El salto tecnológico es notable: estos equipos utilizan tecnología electromagnética. Al generar un campo magnético, aprovechan la conductividad eléctrica del agua en movimiento para producir una señal. La variación de dicha señal es la que permite determinar la velocidad exacta del flujo y traducirla en datos limpios y precisos.
Esta renovación es histórica para el sector, considerando que los instrumentos que utilizaba el organismo hasta el momento tenían más de 40 años de antigüedad. El cambio representa un beneficio directo tanto para el personal técnico del Departamento de Hidráulica, que agilizará sus tareas operativas, como para la comunidad de regantes sanjuaninos, que contará con mayor previsibilidad en la distribución. Para garantizar su correcto funcionamiento, los agentes provinciales ya completaron capacitaciones teóricas y prácticas en distintos cursos de escurrimiento.
Monitoreo visual y control de riesgos
En paralelo, la licitación pública incluyó la compra de 100 reglas limnimétricas. Estos instrumentos de medición visual se instalan de forma vertical en ríos, estanques, embalses y estaciones hidrométricas. Su función es permitir lecturas rápidas, directas y en tiempo real del nivel del agua, consolidándose como piezas esenciales para el monitoreo hidrológico, el control de inundaciones y la gestión eficiente del riego.
Frente al escenario climático actual, el registro preciso de caudales en cursos naturales y artificiales se vuelve una política de Estado indispensable. Con este equipamiento, la provincia refuerza sus herramientas para monitorear la disponibilidad real del agua, administrar los riesgos asociados a sequías o crecientes y garantizar una distribución sostenible del recurso.







