En la segunda jornada del juicio contra el joven acusado de atropellar y matar a la adolescente en Rivadavia, el magistrado Jorge Toro solicitó a las partes no divulgar detalles de las audiencias para preservar el proceso penal juvenil.
El juicio por la muerte de Lucía Rubiño, la adolescente de 16 años que fue atropellada y perdiendo la vida en octubre de 2023, ingresó en su etapa más hermética. Durante la segunda jornada del debate, celebrada este jueves en el edificio de Flagrancia, el juez Penal de Niñez y Adolescencia, Jorge Toro, solicitó formalmente a las partes intervinientes mantener una estricta reserva sobre las declaraciones y pruebas ventiladas en el recinto, por lo que las audiencias se desarrollan bajo secreto de sumario y a puertas cerradas.

La jornada de la siesta estuvo marcada por el inicio de la ronda de testigos citados por el tribunal, en un escenario periférico desolado y desprovisto de las movilizaciones que caracterizaron los meses previos al inicio del proceso. El abogado defensor del imputado, Nasser Uzair, fundamentó el carácter restrictivo del juicio en la especialidad del Sistema Penal Juvenil —dado que su defendido era menor de edad al momento del hecho— y manifestó su confianza en el desarrollo de las garantías procesales. La estrategia de la defensa apuntará a demostrar que el trágico suceso se encuadró en un accidente vial.
Por su parte, el Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal Liliana Marinero, ratificó los términos de la requisitoria de elevación a juicio leída en la apertura del debate. La acusación fiscal sostiene que el imputado, identificado por sus iniciales N.M., es responsable del delito de homicidio simple con dolo eventual, vinculado a las maniobras vehiculares realizadas el 15 de octubre de 2023 en el interior del barrio Profesional, en el departamento Rivadavia.

En el inicio de la jornada, la presencia familiar estuvo concentrada en la figura de Jorge Rubiño, padre de la víctima, quien manifestó el profundo dolor que atraviesa el entorno familiar ante el inicio del debate. Rubiño remarcó ante los medios que ninguna sentencia tiene la capacidad de reparar la pérdida de su hija, aunque enfatizó en la necesidad de que el tribunal dicte un fallo ejemplar que determine las responsabilidades penales correspondientes y actúe como un acto de justicia efectiva para la sociedad.







