La poda presupuestaria oficializada por el Ministerio de Economía profundiza la parálisis de la autopista Mendoza–San Juan y genera máxima alerta por la pérdida de empleos en el sector de la construcción.
El esquema de ajuste fiscal implementado por el Gobierno nacional ha vuelto a impactar con dureza sobre la infraestructura estratégica del interior del país. A través de la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la administración central formalizó una masiva reasignación de partidas presupuestarias por un total de 2,4 billones de pesos, que incluye una poda de casi 30.000 millones de pesos originalmente destinados al mantenimiento y construcción de rutas nacionales.
Dentro de este paquete de recortes, la provincia de San Juan se consolida como una de las jurisdicciones más afectadas. La de por sí golpeada obra de la Ruta 40 Sur —el tramo que conecta la capital provincial con Mendoza— sufrió la baja de más de 2.000 millones de pesos, sumergiendo al proyecto en un escenario de total incertidumbre institucional y operativa.
La quita de fondos nacionales llega en el peor momento posible. Las obras en el corredor sur ya se encontraban técnicamente paralizadas desde el pasado mes de marzo debido a los persistentes atrasos en la liquidación de los certificados de obra por parte del Estado nacional. El proyecto, considerado vital para mitigar los altos índices de siniestralidad vial y potenciar el comercio de la región de Cuyo, arrastra años de postergaciones técnicas y financieras.
A pesar de los arduos intentos de reactivación encabezados por el gobierno provincial durante los últimos meses —incluso mediante gestiones sobre créditos previamente aprobados—, el freno total a los envíos del tesoro nacional dinamitó los plazos previstos. Según estimaciones del sector técnico, los trabajos en los 27 kilómetros estratégicos entre Tres Esquinas y Cochagual (departamento Sarmiento) presentaban apenas un magro avance del 8% de ejecución física al momento de congelarse las transferencias de capital.
«La decisión administrativa congela una vía clave para el comercio internacional y la conectividad del corredor cuyano».
Las consecuencias de este ahogo presupuestario se trasladaron de inmediato y con dramatismo al plano social y gremial. En las últimas jornadas se confirmó la desvinculación formal de 95 trabajadores de la construcción que prestaban servicios directos en el tramo sanjuanino, luego de que las empresas contratistas del consorcio notificaran la imposibilidad de sostener las estructuras laborales sin el flujo de los fondos comprometidos.
Desde la seccional de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) expresaron su profunda preocupación por el efecto dominó que este freno de la obra pública genera en el empleo local y el comercio de cercanía. Representantes sindicales adelantaron que iniciarán gestiones de emergencia ante las autoridades de Vialidad Nacional para intentar destrabar una deuda histórica que mantiene en vilo no solo la conectividad de la provincia, sino el sustento directo de decenas de familias sanjuaninas.
Con las partidas licuadas por el Boletín Oficial y los plazos de obra vencidos, el futuro de la transformación en autopista de la Ruta 40 Sur permanece bajo un estricto signo de interrogación, exponiendo crudamente la vulnerabilidad de las economías regionales frente a la centralización del ajuste fiscal.
Datos Clave del Impacto (Recuadro Estadístico):

- $2.000.000.000: Monto neto recortado al tramo Mendoza-San Juan por el Ministerio de Economía.
- 8%: El bajo porcentaje de ejecución física que registraba la obra antes de su paralización.
- 95: Empleados y obreros de la construcción despedidos en San Juan de forma directa debido al freno de los pagos.
- 27 km: Extensión del tramo afectado que une Tres Esquinas con Cochagual.








