El Gobierno nacional puso en marcha una profunda reestructuración en la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Mientras se proyecta la salida de unos 400 agentes a través de un plan de retiros voluntarios, el organismo prepara una convocatoria abierta a la sociedad para incorporar y formar a medio centenar de nuevos cadetes a partir de 2027.
La renovación también alcanzó a la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI). Tras la salida de Juan Bautista «Tata» Yofré, la dirección académica quedó a cargo del coronel retirado y veterano de Malvinas Daniel Carlos Esteban, alineado con la conducción de Cristián Auguadra. El objetivo central es transformar la ENI en un instituto estrictamente formativo de agentes operativos, analistas y especialistas en informática, dejando atrás los cursos teóricos y desterrando el ingreso por afinidad política o vínculos familiares.
El aspecto más llamativo del nuevo esquema será su sistema de reclutamiento: en diciembre se lanzará una convocatoria pública mediante redes sociales y radios. Para garantizar la transparencia y evitar favoritismos, los exámenes de admisión se corregirán con números de troquel para anonimizar a los postulantes, cerrando el proceso con una entrevista personal.
Los seleccionados cursarán una capacitación básica de cuatro meses en materias como contrainteligencia y análisis. Quienes obtengan los mejores promedios continuarán en la formal Carrera de Inteligencia e incluso podrán acceder a intercambios con agencias internacionales como la CIA, bajo un modelo profesional que busca replicar el prestigio institucional del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN).








