El presidente Javier Milei desembarca este sábado en la capital de Neuquén para encabezar, a partir de las 19, el acto de inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, edificación con capacidad para 4.000 personas fundada y conducida por el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora nacional libertaria Nadia Márquez. La ceremonia coincide con el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes y contará con una nutrida comitiva oficial integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y legisladores del espacio.

Más allá del matiz religioso, el arribo presidencial encierra un fuerte trasfondo de armado político y disputas de poder. Por un lado, escenificará una convivencia de alta tensión institucional con el gobernador neuquino Rolando Figueroa: si bien la Casa Rosada mantiene un canal cordial con el mandatario provincial por el empuje de Vaca Muerta, los armadores de La Libertad Avanza ya resolvieron postular a Nadia Márquez como candidata a la gobernación para los comicios provinciales (cuya fecha tentativa se perfila para el 14 de febrero de 2027). En el entorno libertario justifican la ruptura electoral asegurando que el modelo de Figueroa «apunta a un Estado presente» opuesto al recorte tributario y la desregulación que pregona la Nación.


La interna en el Senado y el choque con Patricia Bullrich En paralelo, la figura de Nadia Márquez quedó en el centro de una áspera disputa legislativa entre la jefa de bancada en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, y el círculo que responde a Karina Milei. El cortocircuito se desató en torno a la sucesión de la estratégica Comisión de Acuerdos del Senado —vacante tras el fallecimiento de Juan Carlos Pagotto—, cuerpo parlamentario clave para dictaminar sobre los pliegos de jueces federales y ascensos militares. Mientras el karinismo barajó la designación directa de Márquez y luego proyectó su nombre como representante libertaria en el Consejo de la Magistratura, el sector de Bullrich manifestó su malestar ante lo que calificó como una «imposición inconsulta de la Casa Rosada» que tensa innecesariamente los acuerdos con bloques aliados y la UCR.
(Fuente: Infobae)








