En una entrevista emitida en el programa Pod Force One, conducido por la periodista Miranda Devine, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán ha acordado no desarrollar un arma nuclear. El mandatario presentó este compromiso, transmitido en contactos diplomáticos recientes, como un paso crucial para bajar las tensiones entre ambos países. Asimismo, manifestó que consideraría reunirse con el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, si las circunstancias y los avances en el diálogo bilateral lo permiten, asegurando que Khamenei está «absolutamente involucrado» y que «le tienen mucho respeto».
Trump señaló que actualmente enfrenta la decisión de firmar un acuerdo diplomático o recurrir a una intervención militar a gran escala. Explicó que, si bien prefiere resolver el conflicto «de la manera amable, desde un punto de vista humanitario», un rechazo al acuerdo por parte de las autoridades iraníes abriría un escenario definitivo en el que «no habría tonterías, ni conversaciones, ni retrasos».
El presidente estadounidense defendió la actuación militar de su país en Irán, sosteniendo que el objetivo central es impedir que Teherán adquiera armamento nuclear. Desvinculó esta ofensiva de cualquier motivación electoral relacionada con los comicios de medio mandato, argumentando que retrasar la operación habría permitido a Irán obtener armas nucleares en cuestión de semanas tras los bombardeos.
Por su parte, Irán ha declarado que no aceptará un acuerdo con Washington para poner fin a la guerra iniciada a finales de febrero, a menos que el alto el fuego también se extienda a Líbano. Esto ocurre en un contexto donde Estados Unidos e Irán han protagonizado un intercambio de ataques recientes, acusándose mutuamente de violar el alto el fuego acordado en abril.
Finalmente, durante la entrevista, Trump reconoció haber calificado de «loco» al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una conversación telefónica. Explicó que su frustración se debió a los constantes enfrentamientos en la frontera y a los obstáculos en las negociaciones de alto el fuego en la región, en la cual Israel invadió territorio libanés en marzo persiguiendo al grupo Hezbollah. A pesar de haberle advertido a Netanyahu «tenemos que parar esto», Trump afirmó que sigue manteniendo una buena relación con el mandatario israelí.







