El arranque del invierno en San Juan va a patear el tablero de las estadísticas históricas. Según el último informe trimestral presentado por el Servicio Meteorológico Nacional, la región de Cuyo se encamina a pasar los meses de junio, julio y agosto con registros térmicos considerablemente más elevados que la media habitual para esta época del año.
En nuestra provincia, donde el termómetro suele moverse entre los 4 y los 10 grados de promedio durante el trimestre invernal, las marcas estables se perfilan para estar bastante por encima de esa franja. A este escenario de abrigo liviano se le suma otra preocupación para el sector productivo local: se anticipa una temporada extremadamente seca y con chances casi nulas de precipitaciones, marcando un fuerte contraste con el temporal de lluvias y nieve que se espera para el sur del país.
De todas formas, los especialistas aclararon que este pronóstico marca una tendencia generalizada sobre el promedio de los tres meses, por lo que no hay que guardar del todo las camperas pesadas. La atmósfera mantiene su dinámica y el organismo advierte que se van a producir ingresos puntuales de frentes fríos intensos y cortas irrupciones de aire polar.
Este informe de perspectivas climáticas no tiene la capacidad de predecir fenómenos de corta duración o de escala subestacional. Esto significa que, aunque el balance final del invierno nos deje una sensación mucho más templada y primaveral de lo común, San Juan igualmente se expone a sufrir alguna ola de frío extremo o bloqueos atmosféricos típicos del calendario.







