La profunda crisis operativa de la aerolínea low cost Flybondi generó una fuerte incertidumbre en el sector turístico y corporativo de San Juan debido al impacto directo en la conectividad aérea regional. Referentes de las cámaras empresariales y de las agencias de viajes advirtieron que la escasez de frecuencias frena el desarrollo económico local. Ante las constantes cancelaciones y demoras de la compañía, los directivos propusieron un cambio de paradigma comercial: dejar de competir con Mendoza y transformarla en un aliado logístico clave, aprovechando la infraestructura internacional de su aeropuerto, ubicado a 160 kilómetros de la capital sanjuanina.
La inestabilidad en el Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento afecta de forma directa la captación de eventos y el turismo de negocios. Cristian Unda, presidente de la Cámara de Prestadores Turísticos, detalló a Tiempo de San Juan que la falta de previsibilidad aérea obliga a los viajeros corporativos a reprogramar sus estadías y radicarse temporalmente en la provincia vecina.
El dirigente empresarial afirmó de manera taxativa que la carencia de rutas debilita la competitividad provincial para atraer turismo internacional receptivo de alto gasto. Según su análisis, las jurisdicciones con mayor índice de desarrollo estructural son aquellas que sostienen redes eficientes de conectividad terrestre y aérea, una condición que hoy se encuentra resentida en San Juan y que complica el flujo de divisas.
Frente a este escenario restrictivo, el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de San Juan, Ariel Giménez, planteó la necesidad de capitalizar la cercanía con la terminal aérea de Mendoza, la cual dispone de conexiones internacionales directas con múltiples destinos del exterior y una oferta diversificada de empresas como JetSmart y Aerolíneas Argentinas.
Giménez confirmó que, tras gestiones institucionales con el sector de transporte de larga distancia, se logró que las unidades que realizan el trayecto interprovincial ingresen directamente a la plataforma del aeropuerto mendocino, evitando que los pasajeros sanjuaninos queden varados en la ruta. De acuerdo con el referente, la frecuencia y variedad de opciones de la provincia vecina provocaron que los usuarios locales ya no perciban la distancia de 160 km como un obstáculo crítico.
La vulnerabilidad de Flybondi —firma que dinamizó el segmento de bajo costo en el país desde el año 2018— se agudizó críticamente durante los primeros días de junio de 2026. Informes sectoriales publicados por el diario Los Andes consignaron que, de una flota teórica de 13 aeronaves, la compañía llegó a registrar apenas un avión en servicio activo para cubrir la totalidad de sus rutas regulares en territorio argentino, quedando el resto de las unidades fuera de operación por contingencias técnicas y contractuales.
Este déficit provocó la cancelación masiva de una docena de vuelos en una sola jornada, afectando de forma directa a más de 2.200 pasajeros en el ámbito de cabotaje e internacional. La situación se inscribe en un proceso de deterioro del servicio que ya acumulaba indicadores negativos: auditorías realizadas a comienzos de año demostraron de forma fáctica que más de la mitad de las operaciones de la aerolínea presentaron retrasos y que el 20% experimentó algún tipo de incumplimiento contractual entre octubre de 2025 y enero de 2026, valiéndole incluso sanciones y multas millonarias por parte de estados provinciales como Río Negro.







