El mercado energético internacional vive horas de fuerte volatilidad. El precio del petróleo mantiene una marcada tendencia a la baja y se encamina a perforar el piso de los US$ 80 por barril. Esta retracción se consolidó tras conocerse el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, un pacto clave que pone fin al conflicto bélico en Medio Oriente y trae previsibilidad al sector.
A media rueda de este martes, el crudo Brent registró una caída superior al 2%, cotizando en torno a los US$ 80,99. Aunque todavía se están puliendo las condiciones finales para la firma del tratado y se espera la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz para normalizar el transporte marítimo, los operadores internacionales ya descuentan este escenario en sus transacciones actuales.
El escenario local y el impacto en Argentina
La fuerte caída global genera un doble impacto en la economía de nuestro país:
Combustibles estables: Por un lado, la baja internacional facilita las negociaciones entre petroleras y refinerías para congelar o evitar nuevos aumentos en los surtidores locales.
Menos divisas: En contrapartida, la Argentina sufrirá una disminución en el ingreso de dólares debido a la desvalorización del crudo que exporta.
Como reflejo inmediato de esta situación, los mercados financieros locales ya sintieron el impacto: las acciones de YPF sufrieron un retroceso de hasta el 6% durante la jornada de ayer, afectadas de forma directa por la depreciación de su principal activo de exportación.








