La Selección argentina arrancó su participación en la Copa del Mundo con una contundente victoria por 3-0 ante Argelia en la primera fecha de la fase de grupos. Si bien el equipo funcionó de gran manera, los focos se quedaron con Lionel Messi, quien convirtió los tres goles del partido pero sorprendió a todos al romper en llanto tras anotar el primer tanto, debiendo secarse el rostro con su camiseta.
Luego del encuentro, el capitán de la Albiceleste rompió el silencio y explicó el trasfondo de su conmovedora reacción. “Fueron días complicados y la emoción fue por eso. Agradezco a mis compañeros, al cuerpo técnico y a toda la delegación”, confesó el astro ante la prensa.
Esos «días complicados» a los que hizo referencia el diez están directamente vinculados a la lesión que sufrió en su último partido con el Inter Miami, la cual lo tuvo bajo un manto de dudas y lo dejó físicamente al límite hasta el último minuto antes del debut contra el seleccionado africano.
A pesar de la exigencia y de haber alcanzado un nuevo récord en la historia de las Copas del Mundo, el rosarino se mostró sumamente reflexivo sobre el momento que atraviesa en su carrera: “Todo lo que estoy viviendo ahora es yapa. Tuve la suerte de cumplir todos los sueños o más, a nivel individual y grupal. Me sentí muy bien para disfrutar dentro de la cancha”.
Para cerrar, el capitán dejó una llamativa comparación sobre su mentalidad competitiva a los 38 años. “Estaba mirando la serie de Rafa Nadal y me identifico mucho con él. Somos muy parecidos: siempre quiero dar el máximo. Mientras pueda y esté bien para hacerlo, acá estaré”, concluyó Messi, llevando tranquilidad y felicidad a todos los hinchas argentinos.







