Casi la mitad de los casos detectados en el país califica como “tardío”. Especialistas instan a la comunidad sanjuanina a incorporar la prueba rápida y confidencial como un chequeo de rutina clave para frenar la transmisión.
El escenario epidemiológico del VIH en la Argentina presenta desafíos estructurales que trascienden las leyes vigentes y exigen una respuesta inmediata en el territorio. Con motivo de conmemorarse el Día Nacional de la Prueba de VIH, los datos revelados por la organización AHF Argentina (AIDS Healthcare Foundation) encendieron las alarmas: el 30% de las personas diagnosticadas recientemente con el virus nunca antes se había realizado un testeo en su vida.
Este dato, lejos de ser una estadística aislada, refleja las persistentes barreras culturales, el estigma y la falta de información que alejan a los ciudadanos de los controles médicos de rutina. Durante el último período analizado, un 32% de quienes acudieron a realizarse la prueba lo hicieron por primera vez. Esta tendencia se acentúa especialmente en las mujeres, donde el porcentaje de primer testeo trepó al 37%, mientras que en los hombres se consolidó en un 30%.
La urgencia de revertir estos índices radica en otra cifra crítica que impacta directamente en la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes: el 49% de los nuevos diagnósticos en el país son calificados como tardíos. La detección en etapas avanzadas de la infección no solo dificulta y retrasa el inicio de la terapia antirretroviral, sino que incrementa el riesgo de complicaciones severas y perpetúa la cadena de transmisión comunitaria.
«El diagnóstico temprano beneficia tanto a quien vive con VIH como a toda la comunidad a través de la premisa Indetectable es Intransmisible».
Natalia Haag, directora nacional de Testeo y Prevención de AHF Argentina, remarcó la importancia estratégica del acceso oportuno al diagnóstico. “Conocer el resultado permite ingresar de inmediato al sistema de salud. Hoy sabemos con certeza científica que una persona con VIH bajo tratamiento sostenido, que alcanza una carga viral indetectable, no transmite el virus por vía sexual. Esto se resume en la fórmula I = I (Indetectable = Intransmisible)”, detalló la especialista.

El avance de otras infecciones
Además, el control regular funciona como una llave de acceso para la identificación de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que registran un preocupante incremento. Las estadísticas oficiales muestran un alarmante avance de la sífilis, con 46.779 casos reportados en el último periodo anual, lo que representa un aumento exponencial del 75,6% en comparación con los registros de 2022.
Frente a este panorama nacional, donde los informes del Ministerio de Salud de la Nación admiten que el 13% de las personas que viven con VIH todavía desconoce su diagnóstico, la provincia de San Juan profundiza las estrategias de descentralización y concientización.
Autoridades sanitarias locales recuerdan a los sanjuaninos que la prueba rápida se encuentra disponible de manera regular y gratuita en los laboratorios de los principales efectores públicos, como el Hospital Dr. Guillermo Rawson y el Hospital Dr. Marcial Quiroga, así como en los centros de salud de atención primaria distribuidos en los diecinueve departamentos de la provincia.
Los especialistas enfatizan la necesidad de contemplar el denominado “período ventana” de treinta días. Si se mantuvo una práctica de riesgo y el test se realiza antes de cumplirse ese lapso, el resultado podría arrojar un falso “no reactivo”, por lo que se aconseja repetir la prueba un mes después. En cualquier circunstancia, el uso correcto del preservativo durante todo el acto sexual continúa siendo la barrera de prevención más efectiva.
RECUADRO: GUÍA PRÁCTICA SOBRE EL TEST RÁPIDO
- Rápido y sencillo: Solo se requiere una pequeña gota de sangre extraída de la yema del dedo.
- Resultados en minutos: El diagnóstico certero se entrega en apenas 20 minutos de forma presencial y confidencial.
- Garantías legales: El procedimiento es 100% gratuito, estrictamente confidencial y no requiere orden médica ni ayuno.
- Edad: Puede realizárselo cualquier persona de manera autónoma desde los 13 años.








