En un cambio de estrategia macroeconómica, el Estado dejará de comprar GNL a través de ENARSA para que empresas privadas asuman el costo y riesgo. Sin embargo, la escalada del conflicto bélico disparó los precios internacionales, lo que anticipa facturas más caras para industrias y hogares a partir de mayo.
Un giro en la política energética
Bajo la premisa de reducir el gasto público y el uso de fondos del Tesoro, la Secretaría de Energía de la Nación oficializó un nuevo esquema: la importación de Gas Natural Licuado (GNL) —vital para generar electricidad en los meses de frío— quedará en manos de privados.
A diferencia de años anteriores, donde ENARSA gestionaba y pagaba los cargamentos, ahora se licitará para que una empresa compre el fluido a su propio costo y luego lo venda en el mercado interno. Según el cronograma oficial, las ofertas se recibirán el 6 de abril y la adjudicación será el 21 del mismo mes.
El factor guerra: Precios por las nubes
El plan original se diseñó bajo un escenario de estabilidad que hoy no existe. La guerra en Medio Oriente ha generado una zona de alta turbulencia:
- Dependencia de barcos: A pesar del potencial de Vaca Muerta, la falta de gasoductos terminados obliga a Argentina a importar al menos 20 barcos este invierno para cubrir la demanda.
- Costo adicional: El conflicto disparó el precio del GNL, un sobrecosto que el adjudicatario privado podrá trasladar directamente a sus clientes (generadoras de energía e industrias).
Impacto en el bolsillo: El nuevo «calendario invernal»
Para facilitar este traslado de costos a las boletas, el Gobierno ya modificó los períodos estacionales. Mediante una resolución reciente, se determinó que el período invernal comenzará el 1º de mayo y se extenderá hasta el 30 de septiembre.
La paradoja económica: Si bien para las cuentas públicas el aumento del precio internacional del petróleo representa un alivio (por mayores ingresos por exportaciones), para el consumidor final el efecto es doblemente negativo: el gas y la electricidad llegarán con aumentos significativos durante los meses de mayor consumo.







