El cielo porteño se convirtió en un lienzo digital ante la mirada atónita de miles de vecinos que se acercaron al Planetario para ser testigos de un despliegue sin precedentes.
La tarde del 4 de julio en la Ciudad de Buenos Aires tuvo un matiz diferente. En el marco de los festejos por el 250° aniversario de la Independencia de los Estados Unidos, el barrio de Palermo se transformó en el epicentro de un festival cultural que combinó lo mejor de la tradición estadounidense con la vanguardia tecnológica.
La cita fue en la Plaza Doctor Benjamín A. Gould, frente al emblemático Planetario Galileo Galilei. Desde temprano, cientos de familias y turistas se congregaron para disfrutar de una propuesta que incluyó gastronomía típica, música en vivo con bandas de bluegrass y rockabilly, y diversas actividades que acercaron la historia y cultura del país del norte al público local.

Sin embargo, el momento de mayor impacto ocurrió al caer la noche. Con las luces del predio atenuadas, el cielo se iluminó con el zumbido sincronizado de cientos de drones. El dispositivo, organizado por la Embajada de los Estados Unidos bajo el programa «Freedom 250», dibujó figuras emblemáticas y la bandera estadounidense sobre la silueta del Planetario, dejando a los presentes sorprendidos.
El embajador estadounidense, Peter Lamelas, destacó el espíritu de hermandad de la convocatoria, haciendo hincapié en los lazos culturales que unen a ambas naciones.
A pesar de que el espectáculo no estuvo exento de debates en redes sociales sobre el uso de espacios públicos para conmemorar fechas extranjeras, la realidad en la plaza fue de pura camaradería: el mate y las banderas argentinas se mezclaron con los colores rojo, blanco y azul, creando una atmósfera de integración que se extendió hasta el cierre del evento.







