La adolescente murió tras recibir un disparo en la cabeza mientras caminaba de la mano de su madre, quien continúa internada en grave estado. El trágico hecho ocurrió en el límite entre González Catán y Virrey del Pino. La familia denunció la inacción policial y la impunidad de las bandas que atemorizan al barrio, mientras la joven planificaba su fiesta de 15 años.
El violento avance del narcotráfico en el conurbano bonaerense se cobró una nueva víctima inocente, desatando una profunda ola de dolor y reclamos de justicia. Familiares, amigos y allegados despidieron con desgarradores mensajes en redes sociales a Candela Urquiza, la adolescente de 14 años que fue asesinada al quedar en medio de un feroz ataque perpetrado por bandas narco en el partido de La Matanza. La tragedia se duplica para la familia, ya que la madre de la menor permanece internada en estado crítico tras ser alcanzada por los proyectiles.
Emboscada a un búnker y un desenlace fatal en plena calle

El trágico episodio de inseguridad se registró por la tarde en el límite geográfico de las localidades de González Catán y Virrey del Pino, a la altura del kilómetro 35 de la Ruta Nacional 3. De acuerdo con los registros de las cámaras de videovigilancia de la zona, dos delincuentes a bordo de una camioneta Ford Ecosport blanca arribaron a una vivienda situada sobre la calle Cabot al 6.700 y abrieron fuego de manera indiscriminada contra la fachada, sitio donde los vecinos denunciaron que funciona un búnker de comercialización de estupefacientes.
En ese preciso instante, Candela caminaba de la mano junto a su madre, Blanca Urquiza, de 50 años. Al escuchar las detonaciones, ambas intentaron correr para ponerse a resguardo, pero una de las balas impactó de lleno en la cabeza de la menor, provocándole la muerte de forma instantánea en la vereda. Su madre continuó la huida unos metros sin advertir la caída de su hija; al regresar desesperada a buscarla, recibió un disparo en la zona del cuello. Actualmente, la mujer lucha por su vida en el Hospital Simplemente Evita.
El desgarrador descargo de la familia y la denuncia de impunidad
La muerte de Candela, quien se encontraba organizando con ilusión su fiesta de 15 años para los próximos meses, generó una fuerte reacción comunitaria. «Mi morocha hermosa, nos dejaste con el alma destrozada. No hay consuelo con este gran dolor. ¿Por qué justo a vos? Si solo tenías 14 añitos y a meses de tus 15 años», plasmó en Facebook su tía Daiana, convocando a una marcha de antorchas para exigir la captura de los responsables.
Por su parte, Walter, el abuelo de la víctima, apuntó de forma directa contra los integrantes de la banda delictiva y cargó contra las autoridades por la falta de patrullaje preventivo en el barrio.
“Nos criamos juntos con los padres, pero los hijos salieron doblados y se creen los dueños del barrio. Andan a los tiros todo el día, no tienen horario y pasan comprando droga. La policía en ningún momento se acercó. Ahora mataron a mi nieta; mañana será otro chico, una señora o un trabajador. Esto tiene que terminar”, reclamó el hombre entre lágrimas en diálogo con la señal TN.
En la misma línea, Jorge, tío de la menor, ratificó que existían múltiples denuncias vecinales radicadas de forma previa contra el búnker y los tiradores, sin que la Justicia o las fuerzas de seguridad hubieran intervenido para desarticular el puesto de venta. Los vecinos exigen medidas urgentes para frenar las disputas territoriales que transformaron las calles del barrio en una zona de peligro constante.







