En el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente de Estados Unidos sacudió el tablero geopolítico con dos anuncios clave: una licencia histórica de defensa para Kiev y el fin del cese el fuego con Teherán.
La cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, se convirtió este miércoles en el escenario de un drástico giro en la política exterior de los Estados Unidos. Durante una jornada de alta intensidad diplomática y militar, el presidente Donald Trump anunció una medida inédita de apoyo a Ucrania y, casi en simultáneo, advirtió sobre una inminente ofensiva militar contra la República Islámica de Irán.
Un respiro para la defensa aérea ucraniana
En una reunión bilateral con su par ucraniano, Volodímir Zelensky, Trump confirmó que Washington otorgará a Ucrania una licencia oficial para que el país europeo pueda fabricar sus propios misiles de defensa aérea Patriot. Este sistema, de desarrollo estadounidense, es considerado vital por Kiev para repeler los constantes ataques con misiles balísticos perpetrados por Rusia, cuyas fuerzas lanzaron anoche una nueva oleada de bombardeos que dejó al menos siete civiles muertos en varias regiones de Ucrania.
«Una de las cosas de las que vamos a hablar es que les vamos a dar una licencia para que fabriquen Patriots. Está bastante bueno, ¿no? Así no van a poder quejarse de que no les damos suficientes», expresó el mandatario estadounidense al inicio del encuentro. Trump admitió que la decisión aún no ha sido comunicada formalmente a la empresa fabricante, pero aseguró que «se va a solucionar».
A pesar de la escalada que supone el conflicto —donde Ucrania ha respondido atacando refinerías rusas y buques de la «flota fantasma» en el Mar Negro—, Trump sugirió que la capacidad de Kiev de golpear en profundidad dentro de territorio ruso podría forzar el fin de las hostilidades. Asimismo, reiteró su optimismo sobre un posible acuerdo de paz: «El presidente [Zelensky] quiere lograrlo, y creo que el presidente Putin también quiere lograrlo».
Fin de la tregua con Teherán: «Los vamos a golpear duro»
La jornada también estuvo marcada por una drástica escalada en Medio Oriente. Horas antes de su cita con Zelensky, Trump dio por terminado de manera unilateral el memorando de entendimiento y el acuerdo de cese el fuego entre Washington y Teherán, calificando al gobierno iraní como «gente enferma, cruel y violenta» con la que es «una pérdida de tiempo tratar».
La ruptura del pacto vino acompañada de una advertencia de acciones militares inmediatas. «Violan el acuerdo todos los días. Los vamos a golpear duro esta noche», sentenció Trump ante los medios de comunicación en Ankara.
La declaración ha encendido las alarmas en los organismos internacionales. La Organización Marítima Internacional (OMI) ya advirtió que unos 6.000 marinos permanecen bloqueados en el Golfo Pérsico debido a los riesgos derivados de la reanudación de los enfrentamientos directos entre ambas potencias.
Con estas dos determinaciones, el gobierno de los Estados Unidos redefine su estrategia frente a los dos focos de conflicto más volátiles del planeta, apostando por la autonomía industrial militar de Ucrania y regresando a una política de máxima presión y confrontación directa contra el régimen de Teherán.







