Los constantes ataques con drones ucranianos contra la infraestructura petrolera de Rusia han desencadenado una grave crisis de combustible que afecta de manera directa a 50 millones de personas, lo que representa aproximadamente el 35% de la población rusa. Esta ofensiva aérea, que comenzó a intensificarse en mayo, ha logrado llevar las consecuencias de la guerra mucho más allá del frente de batalla, provocando colas de varios días, racionamiento y restricciones en decenas de regiones que ya alteran la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
El alcance del daño es considerable; según estimaciones de diversos analistas, entre el 20% y el 40% de la capacidad de refinación del país ha quedado fuera de servicio, habiendo sido atacadas ya las 10 mayores refinerías rusas. Esta situación ha forzado a las autoridades locales a implementar sistemas estrictos de racionamiento, como la asignación de carga según el número de matrícula (par o impar), e incluso ha generado escenas de tensión en estaciones de servicio que han requerido la intervención policial. Ante la presión evidente, el presidente Vladimir Putin admitió la existencia de «algunas carencias» de combustible, aunque intentó restar importancia a la gravedad del desabastecimiento.
Aunque el impacto en el transporte de mercancías aún se mantiene controlado, diversos sectores como la recolección de residuos, el transporte público y el comercio electrónico ya han comenzado a reportar suspensiones de servicios o aumentos significativos en sus costos operativos. Como medida de emergencia, Moscú ha prohibido las exportaciones de diésel para asegurar el suministro a las fuerzas militares y ha recurrido a importaciones récord desde Bielorrusia, las cuales alcanzaron un volumen 141 veces superior al del año anterior. La situación es tan crítica que un alto ejecutivo del sector energético ruso ya definió este escenario como la «nueva normalidad», reconociendo que los drones ucranianos están llegando en tal cantidad a los objetivos que logran superar las defensas rusas instaladas.







