En el marco del Tedeum por el 210° aniversario del Día de la Independencia, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, brindó un mensaje central sobre la necesidad de unidad y compromiso social en el país.
Durante la homilía celebrada en la Iglesia Catedral, Lozano destacó que el verdadero valor de la patria no debe medirse por indicadores económicos o políticos, sino por la calidad humana de su sociedad. «La grandeza de una Nación se mide por el amor y el cuidado que brinda a los más frágiles y vulnerables», afirmó el prelado.
Para ilustrar su mensaje, el arzobispo utilizó la «parábola del poncho», comparando la construcción de la sociedad con el tejido de esta prenda tradicional: «Cada hilo por separado es débil, pero unidos forman una pieza fuerte capaz de abrigar». Con esta imagen, hizo un llamado a superar la fragmentación y a fortalecer el entramado social mediante la solidaridad.
Ante los desafíos de la época actual, marcados por cambios tecnológicos y tensiones, Lozano advirtió sobre los peligros de la polarización. En este sentido, sostuvo que «la verdadera independencia se consolida cuando somos capaces de desarmar los espíritus de la polarización», instando a reemplazar el odio por el amor y la discordia por la unión.
Finalmente, el arzobispo exhortó a quienes ocupan funciones públicas a priorizar el bien común sobre los intereses particulares y recordó a todos los ciudadanos que «la Patria se construye desde las acciones cotidianas: el trabajo honesto, el compromiso y el cuidado de los demás».







