Un hombre fue sentenciado a la pena de 15 años de prisión efectiva tras ser hallado culpable de abusar sexualmente de su hija en la provincia de Salta. Las agresiones ocurrieron mientras el individuo cumplía una medida de arresto domiciliario por una causa federal en el marco del contexto sanitario de la pandemia del coronavirus. El Tribunal interviniente convalidó la totalidad de los requerimientos de la fiscalía, dictando la condena y declarando al sujeto reincidente por segunda vez.
Mecánica de los hechos y agravantes en contexto de aislamiento
La investigación penal acreditó de forma fáctica que el involucrado aprovechó el parentesco, el régimen de convivencia y las restricciones de circulación derivadas del Aislamiento Preventivo, Social y Obligatorio decretado en el año 2020 para consumar los ataques. Los abusos se extendieron de manera continuada durante dos años, iniciándose cuando la víctima tenía 11 años y finalizando a finales de noviembre de 2021, a sus 13 años de edad.
Durante los alegatos del proceso judicial, la fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, expuso el modus operandi empleado por el agresor. El acusado aprovechaba los horarios en que la madre de la menor se ausentaba del hogar para asistir a su jornada laboral. Bajo ese escenario, le suministraba bebidas a la niña con el propósito de inducirle el sueño y facilitar los abusos.
Amenazas, revelación escolar y condena definitiva
A fin de asegurar su impunidad, el imputado sometió a la víctima a persistentes coacciones, amenazándola con ejercer violencia física contra otros miembros de la familia o atentar directamente contra la vida de su madre si relataba lo que sucedía dentro de la vivienda.
La situación comenzó a esclarecerse cuando la menor logró romper el círculo de silencio y le confesó los hechos a una maestra de su institución escolar, expresando el profundo temor que sentía ante la posibilidad de que su progenitor solicitara un permiso de traslado en su lugar de detención para visitarla.
A partir de los elementos probatorios ventilados, el juez Martín Pérez declaró al implicado penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente. Con la sentencia dictada en los tribunales salteños, el condenado perderá el beneficio de la detención domiciliaria y deberá cumplir la pena de 15 años en un establecimiento penitenciario.







