El modo espera y otros hábitos cotidianos elevan el consumo eléctrico sin que la mayoría de las familias lo advierta. En Argentina, este derroche silencioso puede representar hasta un 15% de la boleta mensual. Cuáles son los aparatos que más gastan estando «apagados» y cómo frenarlo.
El constante aumento de las tarifas eléctricas ha obligado a muchas familias sanjuaninas a revisar con lupa el uso de sus electrodomésticos. Sin embargo, existe un gasto invisible que pasa completamente desapercibido y que se lleva una parte importante del dinero de la boleta: el llamado «consumo fantasma» o consumo en modo de espera (stand by).
Los culpables del gasto silencioso
Aunque un televisor, un microondas o una consola de videojuegos parezcan apagados, la realidad es que continúan utilizando electricidad mientras permanezcan enchufados. Esto sucede porque los dispositivos mantienen activas funciones secundarias, tales como el reloj digital, la conexión a internet, la memoria de configuraciones o el receptor para encenderse rápidamente a través del control remoto.
Especialistas en eficiencia energética advierten que, al repetirse este comportamiento en numerosos artefactos las 24 horas del día, el gasto acumulado se vuelve considerable. En Argentina, organismos oficiales estiman que este consumo oculto puede representar hasta un 15% del total de la energía que gasta una vivienda.
Los equipos que más generan este derroche son:
- Televisores y decodificadores de cable.
- Equipos de audio, computadoras e impresoras.
- Microondas con reloj digital y consolas de videojuegos.
- Routers de internet y cargadores de celulares que quedan conectados permanentemente sin un teléfono enchufado.
- Pequeños electrodomésticos que cuentan con luces indicadoras o pantallas led fijas.
El error de mirar solo a los «grandes» y cómo solucionarlo
Un error muy frecuente entre los usuarios es pensar que una boleta elevada se explica únicamente por el uso de los aparatos de gran potencia. Si bien es real que las estufas eléctricas, las planchas o los aires acondicionados concentran la mayor demanda cuando están encendidos, las decenas de pequeños dispositivos conectados de forma permanente generan un gasto continuo que suele pasar inadvertido.
Para combatir este «consumo vampiro» no hace falta realizar grandes inversiones, sino modificar ciertos hábitos cotidianos. Los especialistas recomiendan el uso de zapatillas eléctricas con interruptor para cortar el suministro de varios equipos a la vez cuando no se utilicen. También aconsejan desenchufar los cargadores al finalizar la carga, evitar dejar los dispositivos en espera durante la noche y, al momento de renovar un artefacto, optar por aquellos que tengan una mejor clasificación de eficiencia energética. Son pequeñas acciones que alivian el bolsillo y, de paso, prolongan la vida útil de los aparatos.







