El destructivo tifón Bavi ha azotado Taiwán este sábado, dejando un saldo de al menos 87 heridos y forzando la evacuación preventiva de más de 14.000 personas en la isla. Si bien las autoridades informaron que los heridos no presentan lesiones de gravedad, el fenómeno ha provocado cientos de incidencias, principalmente por caídas de árboles y daños en infraestructuras básicas.
Ante el inminente avance del temporal, la situación se ha agravado en la costa oriental china. La provincia de Zhejiang ha elevado su respuesta de emergencia al nivel uno, el máximo, tras decretar la evacuación de más de 1,71 millones de ciudadanos ante la previsión de que el tifón toque tierra entre la medianoche de este sábado y la madrugada del domingo.
Como medida de seguridad, las autoridades chinas han ordenado el cierre de 12.154 escuelas y guarderías, además de suspender las actividades en 444 lugares turísticos y diversos recintos culturales. Mientras tanto, en Taiwán, se mantienen decenas de alertas rojas por riesgo de deslizamientos de tierra y flujos de lodo, mientras miles de viajeros permanecen retenidos en las islas periféricas a la espera de que las condiciones meteorológicas permitan restablecer el transporte.
Bavi llega en una semana compleja para la región asiática, tras una serie de desastres naturales que han dejado múltiples víctimas mortales en diversas provincias de China.







